Luto y ansias de justicia es lo que está viviendo la familia de Camilo Gaspar Guadamuz Garay, de 28 años, quien fue víctima mortal de un grupo de pandilleros en un barrio de la ciudad de Granada, al atardecer del lunes, en plena vía pública.
Sus funerales fueron ayer en la tarde. Blanca Rosa López Garay, hermana del fallecido, pidió justicia. “Yo quiero que la Policía haga algo por estos barrios, que sirven de escenario de las guerras campales entre los vagos y siempre muere alguien inocente”, citó la mujer.
El lunes, Guadamuz, quien se dedicaba al trabajo de zapatero, dispuso tomar unos tragos con un grupo de personas en el barrio La Ceiba, cuando se desató una guerra de piedras, supuestamente iniciada por los pandilleros de la colonia Emilio Pérez, según relató López Garay.
Dijo que el pleito era contra los jóvenes de la colonia Guerrero. “Tenían dos semanas de estarse agarrando los pandilleros de la colonia Emilio Pérez con los de la colonia Guerrero. Aquí decimos los de la Ceiba de arriba y los de la Ceiba de abajo. Queremos justicia y que la Policía ponga un alto porque ahora fue mi hermano, pero puede ser otra persona más adelante”, refirió la señora.
Según las versiones de la familia y la población vecina, el ahora occiso no logró correrse junto con el resto de personas que estaban con él y le lanzaron una pedrada en la cabeza que lo derribó al suelo, lo que fue aprovechado para machetearlo.
Según su hermana, el joven presentaba dos estocadas a ambos lados de las costillas, otras heridas en el cuello y la cabeza y tenía una mano casi cercenada.
La Policía de Granada hasta ayer no dio detalles del suceso, no obstante los familiares de la víctima aseguran que les habían informado que hay dos detenidos.
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