Sus rasgos representaban la auténtica belleza indígena nicaragüense: cabello largo negro intenso y lacio, ojos del mismo color, sonrisa tímida y delicada, su cuerpo bien torneado y cubierta de una piel canela.
Así era descrita a finales de la década de los cincuenta María Apolonia Palacio Rivas, quien falleció la noche del pasado miércoles en su casa de habitación en Monimbó, Masaya. Cuando consiguió el título de la primera India Bonita de Nicaragua, en representación de la ciudad de Masaya tenía 19 años.
Según documentación de esa época, esta bella mujer, oriunda del barrio indígena de Monimbó, se caracterizó por bailar muy bien el Son Nica, y expresó en ese entonces su gran felicidad por haberse ganado el título de la indígena más bella de Nicaragua.
El concurso se desarrolló en el Club Social de Masaya, durante las festividades de San Jerónimo y participaron las bellezas indígenas representantes de Sutiaba de León, Nindirí, Mozonte, Nueva Segovia; Monimbó, Masaya, entre otros.
El historiador Santiago Ñurinda recuerda que en esa época los habitantes de Masaya recibieron a su belleza con mucho regocijo y la municipalidad se encargó de rendirle un homenaje.
“Ese concurso fue una creación del Club Rotario de Masaya. En ese entonces ellos pensaron en organizar un baile que se llamara la India Bonita. La Pola ganó en la ciudad, luego ganó entre los municipios a nivel departamental y luego a nivel nacional. El concurso no solo consistía en baile, sino también de temas culturales. Ella era muy amable y bailaba muy bien”, comentó.
74 años tenía María Apolonia Palacio Rivas. Hoy por la tarde en el cementerio de Monimbó serán sus exequias, antes se espera rendirle un homenaje póstumo.
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