Una adolescente nicaragüense de 16 años, es juzgada desde el lunes 27 de Julio en el Tribunal Penal de San Carlos, sospechosa de cometer los delitos de homicidio calificado y falta del deber de cuidado contra un hijo de dos años y medio, asesinado en febrero pasado en Los Chiles, frontera con Nicaragua.
De apellido Mendoza, ella es involucrada por la muerte del menor, quien al parecer murió de una golpiza propinada por su compañero de vida y padrastro de la víctima. Al niño lo torturaron con agujas durante días o meses y lo abusaron sexualmente, según la autopsia realizada a su cuerpecito por medicatura forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Aunque el principal sospechoso es el padrastro, el nicaragüense José Noel Icabalzeta, él será enjuiciado en otro proceso a definir. A Icabalzeta el Juzgado Penal de Los Chiles le dictó dos meses más de prisión preventiva, por el delito de homicidio en perjuicio del menor de edad. Su juicio será aparte, en otro momento a definir.
En tanto, Mendoza será enjuiciada por un tribunal juvenil, en audiencias privadas iniciadas a las 8:30 de la mañana del lunes 27 de Julio. Se prevé que el proceso dure tres días y declaren 6 testigos.
El niño fue llevado grave una tarde de lunes, en febrero, al hospital de Los Chiles, al parecer luego de una golpiza recibida en una humilde vivienda ubicada en la comunidad La Virgen, en este mismo Cantón.
Cuando una unidad de paramédicos llegó a la vivienda, el niño tenía fiebre y vómitos, con moretones en la espalda, extremidades inferiores y sin signos vitales. Falleció en el hospital por un paro cardiorrespiratorio. Luego de su ingreso al hospital, falleció.
Según dijo días después el subdirector del OIJ, Gerald Campos, durante la autopsia se encontraron 7 agujas en el cuerpo del menor, unas debajo de la piel y otras dentro de su abdomen que incluso estaban herrumbradas.
“No sólo estaba en un estado de deshidratación bien bárbaro, con un cuadro de diarrea que no estaba siendo tratado. Lo más grave es que pasó por un proceso de días o de meses de torturas. A este menor le incrustaban agujas en el cuerpo.»
«Encontramos bastantes agujas en el cuerpo, unas debajo de la piel y otras ya prácticamente dentro de la cavidad. Me dice el médico (forense) que ya una de ellas (estaba) hasta herrumbradas”, explicó Campos
“Imagínese todo el proceso de dolor que este menor sufrió. Vamos hacer los estudios para ver si podemos determinar la fecha desde hace cuando un menor de dos años y medio estuvo con este proceso de tortura. Tras de eso fue abusado sexualmente”, añadió.
La autopsia reveló, según Campos, que presentaba una laceración en el páncreas, de lo cual murió; así como signos de deshidratación, al parecer producto de una diarrea no tratada.
“Tomando desde el punto de vista médico la ubicación del páncreas, estamos hablando de un golpe de una tremenda magnitud para podérselo lacerar”, añadió.
Un niño de 5 años, hijo de la pareja, también fue atendido en el hospital de Los Chiles y luego pasó a un albergue de protección del Patronato Nacional de la Infancia.