Un grupo de personas se plantó al mediodía de ayer frente al Ministerio Público exigiendo mayor beligerancia en el caso de violación en el que la víctima es un niño de 6 años y el acusado un funcionario público que por muchos años se desempeñó como conductor de ambulancia del centro de salud en el municipio de Pueblo Nuevo.
La protesta se originó luego que por segunda vez el juicio por violación fue reprogramado a petición de la defensa del acusado Francisco Reynaldo Rocha, por lo que temen que con esta estrategia se venza el término de tres meses y que el delito quede impune.
La madre de la víctima denunció que la Fiscalía no le notifica de cómo va el proceso y tampoco quiere permitirles las copias de la acusación. Asimismo Alberto Rosales Mondragón, asesor legal del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, denunció amenazas de parte de una fiscal contra la madre de la víctima, a quien le advirtieron de no hacerse acompañar de la red de mujeres ni del Cenidh.
Luisa Centeno Espinoza, de la red de mujeres de Condega, dijo que lo único que demandan es una respuesta por parte de una institución estatal pagada con los impuestos de todos los nicaragüenses para que represente a las víctimas.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A