La situación de los mataderos puede complicarse más debido a que los miembros de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic) reducirán la entrega de ganado en reacción a la baja en el precio por animal hecha por la industria.
“Todos los mataderos se pusieron de acuerdo y están pagando un promedio de 105 córdobas por kilo en canal caliente a los productores y entre cincuenta y sesenta córdobas menos por ganado en pie, lo que nos obliga a mantener nuestra posición de vender a quien ofrezca un mejor precio”, dijo a LA PRENSA, Salvador Castillo, presidente de Faganic.
Semanas atrás el precio por kilo en canal caliente era en promedio 115 córdobas.
Castillo también dijo que los productores seguirán exportando ganado en pie porque países como Honduras, Guatemala y el Salvador “ofrecen mejores precios”, aunque no detalló cuánto.
De acuerdo al Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex), del 1 de enero al 19 de julio de 2015, las ventas al exterior de ganado bovino ascendieron a 23.8 millones de dólares, significa un pequeño aumento de 1.98 por ciento respecto al mismo período del año pasado.
“El próximo 25 de julio en Matiguás, Matagalpa, los productores a nivel nacional tendremos una reunión para abordar la problemática de la leche y del ganado”. Salvador Castillo, presidente de Faganic.
PRESIÓN
El presidente de Faganic explicó que “históricamente la industria en el país ha pagado lo que ha querido, porque se han mantenido monopolizados, pero cuando iniciaron a operar empresas como SuKarne vino a hacerles competencia, porque compran ganado en el campo, mientras que los mataderos (nacionales) esperan que le lleven la carne a un precio más bajo”.
La industria local sostiene que debido a la reducción de la producción de carne, porque les entregan menos ganado para la matanza, podrían cerrar los cuatro mataderos nacionales.
La matanza industrial de cabezas de ganado se redujo 12.44 por ciento hasta abril pasado, siendo el dato disponible en el Banco Central de Nicaragua.
“El sector industrial se siente amenazado por la competencia, pero esta no cerrará”, aseguró Castillo.
Roberto Reyes, de ganadería Las Mercedes en León, piensa que la industria local se ha quedado atrasada frente a la competencia del mercado.
“Desde mi experiencia por primera vez hay excelentes precios a los novillos y es el valor que debe existir en la carne”, afirmó.
En cuanto a la supuesta pérdida de unas 290,000 reses que denunció la industria, el productor Odel Gutiérrez cree que no han desaparecido. “Lo que ha pasado es que el campesino tiene miedo de hacer mal negocio con el comerciante de la capital y es más rentable tenerlo en su propia finca y esperar que lleguen a comprárselo”, dijo.
GOBIERNO DA LARGAS
Todo indica que el Gobierno no intervendrá, al menos en corto plazo, en el problema de la ganadería, aún cuando la economía del país sea afectada.
Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos, dijo el viernes pasado, que “oportunamente sí” se sentarán a conversar con los representantes de Faganic y de la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne).
Desde hace un mes Canicarne pidió al Gobierno conformar una comisión especial para investigar y poner fin al supuesto contrabando de ganado en pie que está generando desabastecimiento para la matanza.
“Lo que pasa es que le hemos dado tiempo a que entre ellos busquen como solucionar sus problemas, porque hay contradicciones entre ganaderos e industriales”, dijo Arce.
Colaboración de Lucía Navas
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