Al prolongado mal momento que vive la agricultura en Costa Rica desde hace más de una década y acentuado por una prolongada sequía desde el año pasado, se suman los estragos provocados por las fuertes lluvias caídas desde hace dos semanas en el Caribe del país. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) reporta daños aún no cuantificados a la agricultura, sobre todo a la actividad ganadera y lechera.
El impacto es directo por la anegación de fincas, pero también por el colapso y cierre de algunas vías que conducen a la provincia de Limón, donde se encuentra el principal puerto de exportación costarricense.
Debido al fenómeno climático El Niño —que genera sequía en el Pacífico y exceso de lluvias en el Caribe— el temporal elevó el costo del transporte de productos ticos de exportación por el uso de vías alternas hacia el Limón.
El sector agroexportador calculó en cerca de un millón de dólares los gastos extras por el uso de vías alternas para el traslado de contenedores, solo en la primera semana de lluvias en el Caribe cuando el clima parecía dar una tregua.
La semana pasada Costa Rica sufrió atrasos para exportar 4,000 contenedores de piña y banano, principalmente por cierres debido a derrumbes en la ruta 32, la cual conecta la capital San José con Limón.
El presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), Juan Rafael Lizano, calcula que este año se producirán veinte millones de cajas menos de piña y banano, faltarán pastos para el ganado por el exceso de agua que lo pudrirá y mucha cosecha no podrá sacarse de las fincas.
EMPLEO DE NICAS
Las malas noticias involucran directamente a miles de familias nicaragüenses que laboran en agricultura en Costa Rica. En el país hay 2,500 patronos agrícolas, según el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), quienes emplean anualmente a unos 75,000 trabajadores para levantar la cosecha. La mitad o más son nicaragüenses y panameños indígenas.
Aunque la CNAA maneja otras cifras. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, de 285,076 puestos de trabajo que había en el sector en el 2010, bajó a 213,155 en el 2014.
Desde el 2012 las pérdidas en la agricultura rondan los 26 millones de dólares por los efectos de la plaga de la roya en los cultivos de café y por la fuerte sequía del 2014. Además los agricultores enfrentan la disminución en las exportaciones debido a la caída en la colocación de las cosechas, tasas cambiarias del dólar con respecto al colón y disminución de los precios internacionales.
Lizano dijo que también afecta el incremento salarial a los trabajadores y la falta de créditos.
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) de Costa Rica registró la caída del agro en marzo pasado en 3.36 por ciento comparado al mismo periodo del año pasado.
Las exportaciones pasaron de 1,204 millones de dólares entre enero y abril de 2014 a 1,136 millones de dólares en el período de 2015, significando una disminución de 65 por ciento, según la gubernamental Promotora de Comercio Exterior.
Las exportaciones de piña cayeron 12 por ciento a mayo de 2015, al pasar de 370 millones de dólares en 2014 a 331 millones en el presente año, ligado con la caída de la demanda de los principales compradores en Estados Unidos y Holanda.
El Gobierno costarricense dispondrá treinta millones de dólares de un crédito especial con el Banco Mundial para atender la emergencia de las lluvias, cuyos planes de reparación de daños incluye la agricultura. Casas matrices en el exterior de empresas de banano y piña inyectaron 258 millones de dólares a su producción en Costa Rica en el primer trimestre del año, según el Banco Central.
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