Alejandro Rivera es un mexicano que se desarrolló en los Estados Unidos profesionalmente como director de iniciación atlética, sin embargo, el contacto con el aporte a la humanidad le ha hecho llegar varias veces a Nicaragua. Él brinda clínicas deportivas a niños, jóvenes y entrenadores para entregar algo a la sociedad, y que los muchachos se olviden por un instante de la compleja realidad en la cual viven.
Rivera estuvo por tercer día consecutivo entrenando a jóvenes de Nicaragua. Tiene una semana en el país y empezó con las clínicas de baloncesto en Ticuantepe y ahora es el turno del softbol femenino, donde unas treinta muchachas se congregaron para aprender las herramientas elementales para esta disciplina.
“Por tercer año consecutivo venimos a Nicaragua como parte de una labor que nos nace del corazón, para aportar con el deporte y ayudar a los que necesitan. Aquí es más que entregar uniformes, regalar pelotas y bates, sino que dedicamos el tiempo para compartir con cada uno”, indicó Rivera, quien tiene 37 años en la Flintridge Prep.
“Nosotros estamos muy agradecidos con la visita de Rivera y la delegación de entrenadores y estudiantes que están capacitando a nosotros los nicaragüenses”, señaló Allan Mercado, coordinador de deporte del St. Mary.
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