A punto de afrontar el reto de los Pirineos, el Tour de Francia perfila un pulso teórico entre el británico Chris Froome, líder de la general, y el colombiano Nairo Quintana, gran especialista de la montaña, con la llegada hoy en alto en La Pierre-Saint-Martin.
Ayer, el pelotón guardaba el primer día de descanso de esta edición en Pau, pensando ya en la montaña, la parte decisiva.
Los otros dos grandes favoritos en la salida, el italiano Vincenzo Nibali y el español Alberto Contador, intentarán no ser meros árbitros. Hasta el momento, Contador ha pasado inadvertido en los primeros días de carrera y Nibali es el que ha quedado más rezagado, a 2 minutos y 22 segundos del líder Froome.
Quintana es noveno, a 1 minuto y 59 segundos, mientras que Contador es quinto, a 1 minuto y 3 segundos del británico.
El italiano dio muestras de debilidad el sábado en la ascensión del Muro de Bretaña, donde quedó ligeramente descolgado del resto de favoritos y el español no respondió bien el lunes en Huy (Bélgica), en otra subida final. Froome, sin embargo, ha firmado un recorrido sin errores en el arranque del Tour y ha sido el gran beneficiado del primer acto de la carrera.
Contador, quien aspira a un “doblete” Giro-Tour en la misma temporada, es todavía una incógnita y está por ver si el esfuerzo para ganar la ronda italiana le puede pasar factura ahora en las carreteras francesas.
Además, el “Pistolero” se ha quedado sin un gran aliado en la montaña, su compañero en Tinkoff Ivan Basso, ya que el veterano italiano, de 37 años, anunció este lunes en Pau que tiene que abandonar el Tour al habérsele detectado un tumor en un testículo.
RIVAL
Chris Froome ha recordado por momentos al corredor resolutivo y estratega que triunfó en 2013. Ahora, con la montaña, admitió que Quintana se presenta como el rival a batir.
“Espero tener que vigilar sobre todo a Nairo, que llega a su terreno favorito y que ha limitado bien las pérdidas en las primeras etapas”, dijo Froome.
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