¿Alguna vez ha intentado hacerse cosquillas usted mismo? Si es así, pudo notar que no tiene ningún efecto, a diferencia cuando alguien más lo hace. ¿Sabe por qué? BBC Future lo explica.
Según la investigación, el cerebelo produce predicciones precisas de los movimientos de nuestro cuerpo y luego envía una segunda señal que extingue la actividad de la corteza sensorial, donde se procesan las sensaciones táctiles.
El resultado es que cuando nos hacemos cosquillas a nosotros mismos, no sentimos con la misma intensidad que si nos las hace otra persona, ya que nos preparamos para sentir el contacto.
Ser capaces de diferenciar entre nuestros movimientos y las acciones de otra persona es una parte básica de nuestra conciencia sobre nosotros mismos y de nuestros actos, aspectos de la psiquis que ni los más sofisticados robots pueden replicar.