El exgerente de la empresa Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), Horacio Medina, conoce muy bien la crisis económica que enfrenta su país Venezuela y considera que “están contados” los días de la ayuda venezolana a Nicaragua, que es manejada en total discreción por el presidente inconstitucional Daniel Ortega.
La merma y la próxima desaparición de la ayuda venezolana es para Medina una oportunidad para la oposición nicaragüense, pero la misma no serviría de nada con una oposición dividida, según dijo en esta entrevista.
¿Será difícil derrocar a Ortega con sus políticas populistas?
No hay una clara comprensión de los liderazgos políticos no solo en Nicaragua, también lo he visto en Ecuador. Eso no ha permitido que se produzca una verdadera unión (opositora). La unión no se produce entre quienes pensamos igual, se produce entre quienes tenemos puntos de vista diferentes pero un objetivo común, en el caso de Nicaragua es salir del régimen de Daniel Ortega. Tienen necesariamente que unirse en torno al objetivo y tratar de limar en la mayor proporción posible esas disidencias.
Venezuela ya no está en condiciones de mantener el apoyo financiero (a Ortega). Es por eso que los vemos buscando otras alternativas como la inversión de los chinos, pero esas inversiones son “cuentos chinos” porque los chinos desde el punto de vista político mantienen esa ideología del marxismo del siglo XIX, cerrado y absoluto. Pero desde el punto de vista económico, son el capitalismo salvaje en su máxima expresión y no están dispuestos a estar sosteniendo ese tipo de inversiones.
¿Debe participar la oposición nicaragüense en las elecciones 2016 si no existen garantías de transparencia?
Te voy a poner el ejemplo que pasó en Venezuela, donde la abstención ha jugado un papel que ha favorecido al régimen y en el año 2005 nosotros entregamos la Asamblea Nacional porque la orden fue que no participáramos en las elecciones para deslegitimar al Gobierno. Eso permitió que llegaran al Congreso personajes oscuros, delincuentes que no tenían ninguna posibilidad de estar ahí y se mantienen hasta hoy, en el 2005 cometimos ese gravísimo error, cedimos.
¿Cuál sería la sugerencia para los opositores al orteguismo?
No ceder ningún espacio. Entiendo quizás mejor como venezolano porque el sistema electoral de Venezuela es fraudulento. Creo que la única forma de derrocar a un régimen es con la participación masiva, no se trata solo del derecho de votar, se trata del derecho a elegir, de defender el derecho de ese voto que se deposita en las urnas, eso se hace con participación masiva. Darle la oportunidad de no participar —al régimen— eso significa quedarse sin alternativas porque es ahí donde se fortalecen, no se deslegitiman estos regímenes, no podemos ceder espacios.
¿Como venezolano cómo ve la oposición en Nicaragua?
Es algo evidente que no existe una unidad. Creo que ese es el llamado y si en algo sirvieran mis palabras, más que en el sentido de la crítica es en el sentido de crear una esperanza que es una necesidad, es decirles que la unidad no se hace cuando pensamos igual, la unidad se hace cuando tenemos disidencia pero un objetivo común.
Deberían preguntarse los opositores en Nicaragua, si el objetivo es tener un gobierno democrático desplazando por la vía electoral a Daniel Ortega, y si es ese el objetivo común no hay ninguna excusa para no propiciar esa unidad. Hay muchos puntos subalternos pero hay que buscar las coincidencias. No caigan en el mismo error que caímos —la oposición venezolana— en el 2005, de subestimar. Este no es Daniel Ortega solo, detrás de Ortega está Cuba y seguramente el apoyo de organizaciones internacionales que están muy interesadas que ese tipo de regímenes permanezcan en el poder. La corrupción no se va a erradicar dejando de ir a votar, solo a través de un gobierno democrático y consciente de la necesidad de erradicar ese flagelo.
¿La ayuda venezolana a Ortega tiene los días contados?
Venezuela no tiene posibilidades de seguir proporcionando petróleo. Han hecho desastres con el petróleo venezolano, ni siquiera pagan y se lo revenden a Honduras, El Salvador y en el mismo Nicaragua.
Compran aceite de palma en Honduras, lo ponen en unos envases que dicen Albanisa y lo exportan a Venezuela, obteniendo grandes ganancias sin que les haya costado ningún esfuerzo, eso les garantiza un tipo de apoyo político igual que sucedió en Bolivia, Ecuador, Argentina. Ese despilfarro de dinero que hoy en día afortunadamente el proyecto no sigue avanzando por la caída de los precios del crudo y la situación de destrucción masiva ocurrida en PDVSA, el régimen venezolano ya no les puede garantizar la posibilidad de continuar con ese apoyo.
Elecciones parlamentarias
Según el expresidente de PDVSA, el venezolano Horacio Medina, para Nicaragua será importante lo que suceda en Venezuela en las próximas elecciones parlamentarias, programadas para diciembre de este año 2015.
“De producirse un cambio en el modelo político en Venezuela, la solidaridad absoluta con el pueblo de Nicaragua se va a producir, estamos hablando de la Nicaragua demócrata”, dijo Medina, quien en 2002 fue expulsado de PDVSA y actualmente está exiliado en Estados Unidos.
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