Las reservas de petróleo en Estados Unidos subieron la semana pasada en cuatrocientos mil barriles, hasta los 465.8 millones, y se mantuvieron en el nivel más alto para esta época del año en al menos ocho décadas, informó ayer el Departamento de Energía en su informe semanal.
Por otro lado, las importaciones estadounidenses de crudo de las últimas cuatro semanas se situaron en 7,165 millones, un 1.6 por ciento por debajo del mismo período del año pasado.
En lo que se refiere a la gasolina, durante la semana que acabó el 3 de julio las reservas subieron en 1.2 millones de barriles, un 0.6 por ciento, y se fijaron en 218 millones, por encima de la media en esta época del año.
Las refinerías trabajaron a un 94.7 por ciento de su capacidad instalada la semana pasada, por debajo del 95 por ciento de la semana anterior.
Estas cifras excluyen la Reserva Estratégica de Petróleo del Gobierno, que se elevaron en quinientos mil barriles, hasta los 694.2 millones de barriles.
El total de existencias de crudo y productos refinados, incluida la Reserva Estratégica, alcanzó la pasada semana los 1,962.5 millones de barriles, por encima de los 1,951.4 millones de barriles de la semana previa.
US$51.65
cerró ayer el barril del petróleo intermedio de Texas (WTI, de referencia para Nicaragua), tras la subida inesperada en las reservas de crudo de Estados Unidos. El precio fue una caída de 68 centavos de dólar respecto al cierre de la sesión anterior.
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