El cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes lamentó los enfrentamientos que dejaron varias personas golpeadas, heridas y detenidas en una manifestación del opositor Partido Liberal Independiente (PLI), que exigía elecciones libres y transparentes en 2016.
El también arzobispo de Managua exhortó a las autoridades, actores políticos y sociales «a no perder de vista que nuestra nación requiere de un alto espíritu inclusivo, capacidad de dialogo y civismo para evitar el retorno a situaciones dolorosas que hemos superado en nuestra historia reciente».
Varios diputados y periodistas fueron retenidos y golpeados durante enfrentamientos entre agentes antidisturbios de la Policía Nacional y manifestantes de la oposición.
La Policía Nacional de Nicaragua aún no se ha pronunciado sobre los enfrentamientos.
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En su mensaje dirigido a la comunidad cristina, el cardenal Brenes invitó «a orar y trabajar» como lo hizo Jesucristo, «que nos ha reconciliado con su sangre, siendo fermento de vida y esperanza en nuestro días para sentirnos todos en casa, la sociedad una familia donde nadie debe quedar excluido, de la que formamos parte todos con responsabilidad y fraternidad».
El PLI, la principal fuerza opositora en Nicaragua, se dirigía a la sede del Consejo Supremo Electoral (CSE), en el centro de Managua, donde se encontraban cordones policiales y se desataron los disturbios que dejaron heridos y detenidos temporalmente.
En noviembre de 2016, Nicaragua elegirá un presidente, un vicepresidente, 90 diputados nacionales y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano.
El Consejo Supremo Electoral es acusado por la oposición de alterar los resultados de las elecciones municipales de 2008 y las presidenciales de 2011, en favor del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).