La dirigencia de la organización Ciudadanos Unidos por Nicaragua (CUN) anunció, ayer durante un plantón, que ante la falta de voluntad del Gobierno para ofrecer garantías electorales han decidido no participar en ninguna alianza con miras a las elecciones presidenciales de 2016.
Carlos Jarquín, coordinador de CUN, dijo que es tarea de todas las organizaciones civiles y políticas negarse a participar aun exponiéndose a la pérdida de la personería jurídica.
“¿De qué le sirve a un partido político tener la representación legal mientras el Consejo Supremo Electoral (CSE) con la elección de Judith Silva cerró totalmente las puertas para que los nicaragüenses podamos resolver por la vía electoral?”, reflexionó Jarquín.
Para Jarquín, el partido político que participe en los comicios de 2016 se convertiría en un “zancudo” más si decide postularse sin garantías de transparencia y respeto a la elección popular.
Con este pronunciamiento, CUN también hace un llamado a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), a la empresa privada y a los organismos internacionales acreditados en Nicaragua a acompañarlos en la demanda de un sistema electoral confiable para todos el país.
El Partido Liberal Independiente (PLI) informó a través de un comunicado que “recrudecerán” las protestas de cada miércoles frente al CSE de Metrocentro.
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