Alrededor de 1,200 familias de la zona costera del Golfo de Fonseca han conformado ocho cooperativas dedicadas a la crianza de pargo rojo en jaulas flotantes y conchas negras en manglares, esto ha mejorado el nivel económico de estas familia y ayudado a la conservación, frenando el uso de explosivos para pescar.
Edwin Paniagua, coordinador de Fundación Líder, expresó que la iniciativa surgió hace tres años con un fondo de semillas que se obtuvo gracias a varias organizaciones que decidieron trabajar con las familias que habitan en las reservas Padre Ramos, Estero Real y Cosigüina, que vivían en extrema pobreza.
Con esta iniciativa el incremento económico es grande y a esto le agregamos el interés por el turismo, que ha traído un ingreso adicional a la familia, porque todo el mundo quiere conocer el proyecto y más adelante el Gobierno piensa en hacer la ruta colonial, que nos va a beneficiar, indicó Paniagua.
Ángel Quirós, especialista cubano en cultivo de conchas y pargos, dijo que el impacto ha sido positivo para el medioambiente porque se han entregado concesiones de manglares a las concheras y eso ha permitido que las beneficiarias se preocupen por la conservación del mismo, igual sucede con el cultivo de pargo, como la producción es buena los pescadores ya no usan bombas para pescar.
Guillermo Rodríguez, director de Amigos de la Tierra España, expresó que la zona costera es altamente sensible al cambio climático y eso ha llevado a que se agoten los peces.
Lo que buscamos son alternativas económicas vinculadas a la zona costera, pero que sean compatibles con los recursos naturales, es decir, que no afecte al medioambiente y que les dé beneficios a estas familias, dijo.
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