El trabajo grupal de los Warriors de Golden State puede servir de modelo a los Cavaliers de Cleveland, muy dependiente en todo de la individual de LeBron James. El equipo con base en Oakland aprovecha el desequilibrio de Stephen Curry y se organiza alrededor del resto para ejecutar sus funciones individuales y colectivas sobre todo. La esencia de sus triunfos.
Bajo esa dinámica Golden State se vuelve una estructura impenetrable, incluso para el mejor nivel de LeBron James (40 puntos, 14 rebotes y 11 asistencias), quien miró anoche como el equipo de Curry se imponía 104-91 y tomaba la ventaja 3-2 en la Serie Final de la NBA, la que continuará mañana a las 7:00 p.m.
Curry ha liderado al equipo en momentos cruciales, acertando seis de los ocho tiros libres y marcando un triple que puso el marcador 100-89 con 1:22 minutos de juego en el último cuatro. El aporte de Curry tiene recompensa si el resto del quinteto lo respalda en defensa y marca cuando tiene las distintas oportunidades que genera.
Andre Iguodala penetró constantemente el aro, provocando faltas. La mayoría de ellas las cambió por puntos que al final sumaron 14 en su cuenta y siete rebotes. Curry terminó con 37 unidades y Draymond Green hizo 16 y nueve rebotes.
De los Cavaliers hubo una sombra intermitente como equipo que se iluminó con LeBron, pero ambos se apagaron en el último período, en el cual quedaron rezagados con siete puntos por la superioridad de los Warriors en los tableros defensivos (32-27) y ofensivos (11-10).
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