Empieza el juego. Todavía no es martes. Hay que comprar el billete de lotería, comenzar el sorteo y esperar a que caiga el premio mayor. Así fue la decisión de Kevin Vivas con el boxeo. ¿Cómo un joven dejó los estudios por el deporte?
Ahora muestra dos aretes en sus orejas, un estilo moderno de rebeldía, acaba de tomar notoriedad por el oro conseguido en las eliminatorias panamericanas y su sueño se perfila a los Juegos Olímpicos y un campeonato mundial.
Kevin entiende los ángulos en que se deben tirar los golpes, la línea que tiene que forjar mientras camina y triángulos defensivos que debe realizar para evitar los impactos del adversario, sin embargo, no entiende la medida de la hipotenusa, ni de identidades pitagóricas. “Eso es para estudiosos”, diría él, su fortuna es en el boxeo, donde encontró la elocuencia, la paciencia y la disciplina por construir un nombre.
Vivas se hizo en la incubadora del mundo como es la pobreza, a los 16 años dejó los estudios en el Instituto de Nindirí simplemente porque sí: “Me aburría ir a clases y mejor me dediqué al boxeo”, relata ahora que tiene 19 años. “En mi familia todos se enojaron cuando tomé esa decisión. Es que yo entraba y a medio año me salía, por eso llegué hasta primer año y todos me tachaban de arrogante porque me reía”, rememora.
Kevin fue campeón invicto en la Copa Alexis Argüello, ganó el selectivo nacional en su categoría de 49 kilogramos, fue a Guatemala a un campeonato y quedó en tercer lugar, y hoy puede decir que su senda hacía el éxito se está abriendo en medio del esfuerzo.
Vivas inició en el boxeo a los 13 años en el gimnasio de Nindirí, donde Germán Serrato lo entrenó hasta cederlo al cubano Pedro Nieves. “Él estaba en la esquina y me decía: ‘Ese no es mejor que yo, no me va a vencer’”, recuerda el cubano Pedro Nieves sobre Vivas, cuando estaba sobre el cuadrilátero en Tijuana, México. “Él es un atleta superdotado, porque supo concentrarse y analizar bien a todos sus contrarios. Le espera un tremendo futuro a ese muchacho”, indicó Nieves luego de dirigirlo.
“Nunca pensé que terminaría siendo boxeador, la verdad es que no me imaginé en un futuro, pero ahora estoy montado y ganaré en los Panamericanos, porque no habrá nadie mejor preparado que yo e iré a las Olimpiadas y luego mi siguiente meta será ser campeón”, asegura Vivas, pero sus sueños aún pertenecen a la lotería.
EL ORO
Kevin Vivas para haber conseguido el oro en las eliminatorias de Juegos Panamericanos en los 49 kilogramos tuvo que vencer al peruano Isaac Herrera en su primer combate, posteriormente al canadiense P.G. Tondo, en las semifinales fulminó al dominicano Víctor Santillán y se consagró en una pelea cerrada frente al colombiano Yuberjen Martínez, la cual terminó 2-1 a favor del nicaragüense.
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