La municipalidad de Nindirí, administrada por la inconstitucional alcaldesa sandinista, Clarissa Vivas Castellón, está siendo cuestionada por el supuesto supernumerario de empleados que laboran en esta comuna, además de tener abandonadas algunas comarcas, en donde no se les inyecta inversión desde hace tiempo.
El concejal de bandera conservadora, Lucas Reyes, manifestó que en esta comuna hay personas que ganan hasta veinte mil córdobas mensuales sin “hacer algo productivo” y que en algún momento fueron destituidos como administradores, pero siguen recibiendo un salario.
“Llevan años de estar en la Alcaldía, solo llegan y luego se van, además reciben un salario y no lo desquitan. Mirá, yo no estoy diciendo que hay que correrlos, sino que los ubiquen en otras áreas para que hagan algo productivo. Como sabrás hace falta personal en las áreas de transporte, agua potable y saneamiento, además la biblioteca no está funcionando. La verdad es que vamos a pedir que los reubiquen porque no están haciendo absolutamente nada”, cuestionó Reyes.
A esta voz se sumó el poblador Alexander López, de la comunidad Cofradía, quien recomendó que dichos salarios pueden reducirse o pasarse a una inversión en calles y caminos de las diferentes comunidades. “Se debería de invertir en obras de progreso, porque en muchas comunidades, si usted va a ver, no se han hecho grandes obras”, agregó.
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