El expresidente del Gobierno español Felipe González partió ayer de Caracas, rumbo a Bogotá, en un avión de la Fuerza Aérea de Colombia, lo que le valió al gobierno colombiano una petición de “explicaciones suficientes” por parte del presidente Nicolás Maduro, quien pidió llamar al embajador del país vecino en Caracas.
Maduro dijo que esperaba “explicaciones claras” por parte del gobierno colombiano “sobre esto de prestarle el avión presidencial de Colombia a un señor que vino a desconocer las instituciones venezolanas, a apoyar a grupos extremistas” que han querido “derrocarlo”.
Maduro reiteró su rechazo a la visita del exdirigente socialista español que llegó el domingo a Caracas para brindar respaldo a los opositores presos en Venezuela.
El despacho del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, informó que el mandatario autorizó el traslado de Caracas a Bogotá de González en un avión de la Fuerza Aérea y luego se reunió con él para hablar del proceso de paz.
González partió de Venezuela al no obtener el permiso para visitar a los opositores Daniel Ceballos y Leopoldo López, a este en la cárcel Ramo Verde, y tampoco la autorización para presenciar sus juicios y la audiencia preliminar del alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma.
La audiencia a Ledezma para definir si debe ser juzgado por un delito de conspiración contra el Gobierno estaba prevista para ayer, pero fue suspendida por “razones operativas”, según su abogado, Omar Estacio.
El defensor del pueblo de Venezuela, Tarek William Saab, acusó a González de hacer “proselitismo político partidista” en Caracas como un ciudadano venezolano, cuando, subrayó, “él es un ciudadano de nacionalidad colombo-española”.
PRESOS POLÍTICOS
Leopoldo López y Daniel Ceballos están encarcelados desde principios de 2014, acusados por su presunta relación con hechos de violencia durante las protestas antigubernamentales de principios de ese año y que dejaron 43 muertos entre seguidores oficialistas, opositores y ciudadanos sin adscripción política aparente.
Los dos políticos se mantienen desde hace más de dos semanas en una huelga de hambre reclamando al ejecutivo una serie de petitorios, como la liberación de los opositores presos y la fijación de una fecha para las elecciones parlamentarias que deben celebrarse este año.
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