Mauro Ampié, director del Cenidh. LA PRENSA/ ARCHIVO

Suerte de reo nica podría cambiar

El director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Mauro Ampié, manifestó que al haber fijado la justicia estadounidense la fecha en que el nicaragüense Bernardo Aban Tercero, de 37 años, será ejecutado en una cárcel en Texas “una actuación diligente” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

El director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Mauro Ampié, manifestó que al haber fijado la justicia estadounidense la fecha en que el nicaragüense Bernardo Aban Tercero, de 37 años, será ejecutado en una cárcel en Texas “una actuación diligente” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) podría contribuir a que esa fecha sea postergada y que no se proceda a poner fin a su vida.

A través de su defensa, Tercero solicitó a la CIDH medidas cautelares, recordó Ampié. Y señaló que por lo que sabe del sistema cuando hay una fecha definida, la comisión puede buscar cómo incidir a favor del condenado.

Ampié señaló que los recursos introducidos por la defensa de Tercero, alegando que este era menor al momento de cometer el crimen, fueron desestimados por el sistema judicial de Estados Unidos.

“El Cenidh suscribe todas las iniciativas en favor del derecho a la vida y que se oponen a la aplicación de la pena de muerte porque el Estado no debe quitar la vida como sanción, siempre existe la posibilidad de un error judicial”, sostuvo Ampié.

A solicitud de la defensa de Tercero, el Cenidh ha gestionado acciones a favor de este, tanto con la Cancillería de Nicaragua para que le brindara atención consular, como al dirigir una carta al papa Francisco, a través del cardenal Leopoldo Brenes.

Tercero fue condenado a la pena de muerte después de que el 31 de marzo de 1997, junto con un cómplice irrumpieron en una lavandería con el propósito de ejecutar un atraco.

Según las publicaciones que se han hecho sobre el caso, el nicaragüense entró en una pelea con un cliente del establecimiento, Robert Berger, al que le disparó. En este entonces, Berger estaba acompañado de su hija de 3 años. Desde entonces Tercero estuvo a la espera de que le fijaran la fecha en que deberá morir con una inyección letal. En mayo pasado fue fijada para el 26 de agosto.

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