El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no se atreve a confirmar si el perfil de un sospechoso de participar en la matanza de una familia pinolera en Costa Rica es similar al de un nicaragüense en fuga que habría cometido un triple homicidio en Nicaragua, tal y como lo han dicho medios locales.
Las versiones periodísticas, tampoco confirmadas por la Fiscalía, aseguran que el asesino anda en fuga en esta zona cafetalera. Habría venido huyendo desde Nicaragua tras haber hecho lo mismo y la visita de un grupo de fiscales nicaragüenses esta semana a Costa Rica no sería una casualidad, sino homologar información para detallar el perfil.
Mientras tanto los cuatro cuerpos de una familia nicaragüense asesinada la semana pasada en una zona cafetalera de Costa Rica, fueron repatriados la mañana de ayer a Nicaragua, donde familiares y amigos les darán cristiana sepultura.
Los cuerpos fueron retirados por sus familiares a las 6:30 de ayer jueves de la Morgue Judicial, ubicada en San Joaquín de Flores, Heredia, centro de Costa Rica, confirmó Paula Huete, sobrina de Ramón Suárez Espinoza, uno de los asesinados.
El cadáver de Suárez Espinosa, su compañera María Haydée Miranda Salmerón; así como sus hijos Elena María y Abraham Moisés, de 9 y 11 años; cruzaron a Nicaragua por el puesto fronterizo de Tablillas.
Los funerales serán en Presillas, comunidad de la Región Autónoma del Atlántico Sur, de donde era originario Suárez Espinoza.
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