Los cuatro cuerpos de una familia nicaragüense asesinada la semana pasada en una zona cafetalera de Costa Rica, fueron repatriados la mañana del 4 de junio hacia Nicaragua, donde familiares y amigos les darán cristiana sepultura.
Los cuerpos fueron retirados por sus familiares a las 06:30 de la mañana de la Morgue Judicial, ubicada en San Joaquín de Flores, Heredia, centro de Costa Rica, confirmó Paula Huete, sobrina de Ramón Suárez Espinoza, uno de los asesinados.
El cadáver de Suárez Espinosa, su compañera María Haydée Miranda Salmerón; así como sus hijos Elena María y Abraham Moisés, de 9 y 11 años; cruzarán a Nicaragua por el puesto fronterizo de Tablillas.
Los funerales serán en Presillas, comunidad de la Región Autónoma del Atlántico Sur de donde era originario Suárez Espinoza.
Los gastos de repatriación de los cuerpos los asumió Nicaragua por medio de su embajada en Costa Rica, sede diplomática que donó los ataúdes, transporte y otorgó documentos de viajes a parte de los familiares.