Pharrell Williams era el agasajado de la noche, pero fue otro superastro de la música quien se robó la atención en la entrega anual de los Premios del Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos (CFDA por sus siglas en inglés) el lunes por la noche.
Al presentar a Pharrell, el productor y cantautor que recibió el premio Icono de la Moda, Kanye West, aprovechó no solo para elogiar a su amigo, sino también para expresar su frustración con la industria de la moda por —según dio a entender— la fría recepción que hubo ante sus esfuerzos para ser un diseñador serio.
“Es muy difícil cambiar las percepciones”, dijo West.
“La moda fue la secundaria más difícil a la que haya entrado. Al menos tuve a mi gran hermano”, dijo en referencia a Pharrell “quien me acompañó y me hizo seguir avanzando” ante las críticas a su moda.
West calificó a Pharrell como “mi ídolo de estilo”.
MUY AGRADECIDO
Pharrell, a su vez, agradeció a muchas figuras de la moda que lo han influenciado a lo largo de su carrera y en su estilo personal y concluyó diciendo: “No soy un ícono del estilo, simplemente estoy inspirado y estoy conforme con eso”.
En esta ocasión Pharrell cambió sus ya característicos pantalones cortos y sombrero alto por un conjunto casual de jeans viejos, una chamarra de piel azul y una boina.
Habló largamente sobre sus dos amores, la música y la moda, y la relación que hay entre ambos.
También agradeció a la autoridad del mundo de la moda, la editora de Vogue, Anna Wintour, por darle un espacio importante en su revista hace una década.
El punto emotivo de la noche, que reconoce a los mejores diseñadores del año, fue cuando Betsey Johnson, cuyas creaciones coloridas y juguetonas han destacado en el mundo de la moda por más de cincuenta años, llegó al escenario para recibir su premio a la trayectoria.
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