Nicaragua está lejos de alcanzar el PIB per cápita del resto de los países centroamericanos, pese al crecimiento económico sostenido de los últimos años, reconoció ayer el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, ante los diputados de la Asamblea Nacional.
“Si bien la economía ha venido evolucionando positivamente, no podemos dejar al lado el hecho de que nuestro Producto Interno por habitante es aún muy bajo, alcanzando 1,905 dólares en comparación con el PIB promedio por habitante en Centroamérica, que es de 5,260 dólares, o sea, nos hace falta todavía mucho por hacer”, admitió Reyes durante su comparecencia en la Asamblea Nacional, donde presentó un informe de gestión del 2014 y las perspectivas del 2015.
“El mercado laboral presenta un alto porcentaje de informalidad, mientras que el 42 por ciento de nuestra población continúa viviendo en condiciones de pobreza”, dijo Reyes, quien a su vez reconoció que para los pobres resulta “difícil entender estos resultados macroeconómicos, que aún no se traducen en una mejora significativa de su nivel de vida”.
En esa misma línea Reyes matizó su mensaje con un tono triunfalista: “Lo más importante es que la estabilidad macroeconómica que hemos alcanzado ( ) crea oportunidades para continuar aumentando el ritmo de producción y atraer inversiones que generen nuevos empleos y nos permitan poco a poco salir de la pobreza”.
Eso contrasta, sin embargo, con las cifras de crecimiento que llegó a exponer el presidente del Banco Central de Nicaragua, quien señaló que entre 2010 y 2014 la economía nacional ha reputando en promedio de 4.8 por ciento y solo el año pasado fue de 4.7 por ciento, este último empujado por el consumo de los hogares y el incremento en el valor agregado de actividades productivas, como comercio y servicios, así como los ingresos por remesas y exportaciones.
Desempleo ha subido
Pese a esa gran brecha que existe entre Nicaragua y el resto de países del istmo en lo que respecta al PIB per cápita, de los casi noventa diputados que estaban presentes en la sesión, solo dos legisladores cuestionaron la incongruencia que existe entre la buena andanza de los indicadores macroeconómicos y los de carácter social.
También el presidente del BCN dijo que 2014 había sido positivo para el empleo y el salario porque la afiliación al Seguro Social creció 5.4 por ciento. Pero el diputado de la Alianza Bancada Partido Liberal Independiente (Bapli), Enrique Sáenz, le recordó a Reyes que —salvo 2009, cuando la crisis económica mundial afectó al país— el año pasado el desempleo repuntó por primera vez en 15 años.
“El informe de la institución que usted preside dice que en el 2014 habían dos millones 973 mil ocupados y en el 2013 habían tres millones 29 mil ocupados, eso significa que entre el 2013 y el 2014 el número de desocupados creció en casi sesenta mil trabajadores”, graficó Sáenz.
Pero la situación del desempleo es aún peor. Según Sáenz, las cifras oficiales indican que en 2014 habían más desocupados que en 2012, lo que no debe ser consecuencia por el fin de los TPL, porque estos vencieron en diciembre del año pasado y tampoco por la sequía, que fue menos dañina de lo esperado.
Sobre los salarios, Reyes dijo que el nominal del empleo formal había crecido 7.8 por ciento y el salario real repuntó 2.6 por ciento para los trabajadores del Gobierno y 1.7 por ciento el de los afiliados al Seguro Social. Pero Sáenz dijo que ese crecimiento había sido menor que el de 2006 y 2010.
Además le cuestionó que pese a que en la Asamblea se aprueban cada año un sinnúmero de leyes para mejorar el clima de inversión, desde el 2011 esta ha ido en declive, pasando de 37,000 millones de córdobas en 2011, 35,000 millones en 2012, a unos 34,000 millones en 2013 y apenas
33,000 millones en 2014.
Pobreza no baja lo suficiente
Tras terminar la sesión, el diputado sandinista y presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez, defendió el impacto del crecimiento económico de los últimos años en la pobreza, al recordar que hace ocho años este gobierno recibió un país donde más del cincuenta por ciento de los nicas eran pobres.
“Créame que reducir la pobreza no es un desafío que se va a ganar en un año, dos años, tres años y aunque hemos hecho nuestra labor y la hemos reducido al 42 por ciento, como dijo el presidente del BCN, tenemos plena conciencia de que no hemos resuelto el tema de la pobreza, que todavía seguimos teniendo grandes desafíos”, afirmó.
El Gobierno ha logrado reducir la pobreza cerca de diez puntos porcentuales pese al auge de los precios internacionales de las materias primas y la llegada de más de tres mil millones de dólares en cooperación petrolera. Esa reducción es inferior, por ejemplo, a la estrepitosa caída de este flagelo a nivel de América Latina.
Según un informe publicado ayer por el Banco Mundial, entre 2003 y 2013 la pobreza en Latinoamérica pasó del 41.3 al 24.3 por ciento, debido en gran medida al “boom” de los precios de las materias primas en la región.
Durante la sesión, el diputado de la Bapli, Carlos Langrand, dijo que para reducir la pobreza el país urge invertir en educación y cuestionó que hoy menos del tres por ciento del Producto Interno Bruto se esté destinando a ese segmento.
Y además criticó el hecho de que se esté haciendo poco para elevar la productividad y diversificar la cesta exportadora. Langrand indicó que se debe instalar una mesa institucional, donde no solo esté Gobierno, empresa privada y sindicatos, sino también el resto del ochenta por ciento de sectores que están en informalidad, de lo contrario, la pobreza seguirá elevada.
(Con la colaboración de Lucía Navas).
La meta de este año
El presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes, destacó entre los logros macroeconómicos el incremento histórico de las Reservas Internacionales Brutas, que el año pasado cerró en 2,276.2 millones de dólares, 2.6 veces de cobertura de la base monetaria y 4.7 meses de importación.
La economía creció 4.7 por ciento y la inflación en 6.48 por ciento, por debajo del promedio de los últimos cuatro años. Reyes dijo que la meta este año es crecer entre 4.5 y 5 por ciento y la inflación entre 6 y 7 por ciento.
Sobre la situación financiera del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, Reyes afirmó que esperan que la afiliación crezca un cinco por ciento. Y reconoció que el incremento de la base de contribuyentes, más el aporte de la patronal permitirán que esta institución se estabilice.
En ese sentido, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, expresó que entre el incremento del uno por ciento a la cotización patronal aplicado el año pasado e igual porcentaje en 2015, se le inyecta al Seguro Social cincuenta millones de dólares.
Además sugirió que el pago de la pensión de víctimas de guerra se pase al Presupuesto General de la República para darle oxígeno a dicha institución.
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