América Latina es una de las “prioridades” de Rusia, aislada en la escena internacional por la crisis en Ucrania, afirmó ayer el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, tras reunirse con su homóloga venezolana Delcy Rodríguez.
Las relaciones entre Rusia y América Latina han llegado a un “nivel de calidad inédito”, subrayó Lavrov en rueda de prensa junto a Rodríguez, y aseguró que si América Latina se ha convertido en una de las “prioridades” de Moscú no es por oportunismo.
Rusia quiere darle prioridad a América Latina porque está “impresionada por la autoridad cada vez más fuerte, por la creciente influencia de América Latina en la escena internacional”, dijo el ministro.
El refuerzo del continente sudamericano “es un elemento esencial para la construcción de un mundo más equilibrado, multipolar y democrático”, añadió.
La ministra venezolana de Relaciones Exteriores respondió con una sonrisa al discurso de Lavrov. “Juntos podemos cambiar la situación geopolítica mundial siguiendo los principios del derecho internacional”, dijo Rodríguez, y aseguró que “Rusia lucha por instaurar una nueva estructura geopolítica mundial, que puede limitar la hegemonía y las pretensiones de conquista del centro imperialista”, en referencia a Estados Unidos.
Petróleo en la mira
“ Hemos hablado de la manera en que tendría que organizarse el mercado (petrolero) internacional”, dijo la ministra venezolana, Delcy Rodríguez.
Venezuela, miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), ha sufrido igual que Rusia las consecuencias de la caída del petróleo, que cayó por debajo de los cincuenta dólares el barril a finales de 2014.
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