Por novena ocasión, el Gobierno fracasó en su intento por arrancar una de sus megaobras que tiene en su portafolio de promesas: el proyecto hidroeléctrico Tumarín, cuya inversión ascendería a 1,100 millones de dólares y se ejecutaría sobre el Río Grande de Matagalpa, en la Región Autónoma del Caribe Norte.
El asesor para Asuntos Económicos de la Presidencia, Bayardo Arce Castaño, descartó ayer que este año se inicie la construcción de la hidroeléctrica, debido a que en los primeros meses del año no pudieron concretar las pláticas con la concesionaria brasileña de la obra.
Arce dijo que debido a que ya entró la época de invierno resulta imposible que se arranque el proyecto y que en caso fortuito que se inicie este año será hasta en diciembre. “Este año no avanzamos nada en el proyecto eléctrico Tumarín”, admitió Arce ante empresarios de la Cámara de Comercio Americana (AmCham, por sus siglas en inglés), a quienes les expuso las perspectivas económicas para 2015.
“Ya prácticamente nos volamos el verano, difícilmente estos (la concesionaria de Tumarín) van a poder hacer obras en invierno, porque es altamente costoso, ellos podrían entrar a trabajar en diciembre, que es cuando comienza el verano”, dijo.
El 17 de diciembre del año pasado, el Gobierno junto con empresarios concesionarios del proyecto, anunció por novena ocasión que en febrero de este año se comenzarían las primeras obras de Tumarín y que ya tenía prácticamente indemnizadas a casi todas las familias que serían afectadas.
Estaba previsto que el proyecto terminara en 2019 y generaría el 21 por ciento de la demanda nacional de energía. En la primera semana de febrero de este año el Gobierno publicó el contrato de licencia de generación de Tumarín, cuya licencia de construcción y operación por 39 años fue entregada a Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN).
METAS SIN AFECTAR
El directivo de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, Benjamín Lanzas, dijo que efectivamente la entrada del invierno impide cualquier inicio de obras como Tumarín y señaló que eso no afectará las proyecciones de crecimiento del sector, porque no lo tenían contemplado.
Lanzas manifestó que si se arrancara Tumarín esto tendría un fuerte impacto en el sector, porque implicaría una inyección anual por trescientos millones de dólares en los próximos años, más la creación de unos cuatro mil puestos de trabajo.
El empresario dijo que por ahora están apostando principalmente a los proyectos estatales que se están sacando en licitación, que son los que junto con otros privados están impulsando la meta de crecimiento del veinte por ciento estimado para la construcción este año.
NI EL CANAL NI REFINERÍA
El asesor para asuntos económicos de la Presidencia, Bayardo Arce Castaño, dijo que tampoco había dinero ni nada en concreto para la construcción de la segunda etapa de la refinería El Supremo Sueño de Bolívar y del Gran Canal Interoceánico.
Arce afirmó que mientras el capital para la ejecución de esos proyectos no esté en las arcas del Banco Central de Nicaragua y los planes de desembolsos estén listos, no incorpora el impacto de estos en las metas de crecimiento.
PETRÓLEO EN US$70
El Gobierno anunció ayer que fijó para este año en setenta dólares el pago promedio del barril del petróleo, pese a que el Fondo Monetario Internacional lo estima en sesenta dólares. El asesor para Asuntos Económicos de la Presidencia, Bayardo Arce Castaño, dijo que están siendo “prudentes” con ese precio tomando en cuenta la volatilidad de este y para dar margen a cualquier aumento que haya en lo que resta del año. César Zamora, empresario vinculado al sector energético, dijo que ese precio “es conservador” porque el promedio en lo que va del año es de 48 dólares.
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