Desde hace algunas semanas el agua que caía desde una altura de 150 metros ya no corre más en el Santuario conocido como el Chorro de la Virgen, lugar que se ubica entre el municipio de Telpaneca y San Juan de Río Coco, en Madriz. La fuente se secó ante la falta de lluvia y por el despale indiscriminado que hacen a diario algunos comunitarios de la reserva natural El Majaste.
El Chorro de la Virgen, nombrado por los representantes de la Iglesia católica como un Santuario y denominado Centro Histórico por las autoridades del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), es un centro de atracción porque en la cima de la cascada fue instalada hace muchos años la imagen de una virgen, la cual es venerada por muchos feligreses católicos que llegan de diversas zonas del país y también es visitada por turistas extranjeros.
NADIE CONTROLA EL DESPALE
Don Juan Manuel López Salinas, reconocido poblador del municipio de San Juan de Río Coco, dijo que nunca se había secado el Chorro de la Virgen. “El problema es que mucha gente se ha dedicado a despalar en la comunidad El Majaste, zona que surte de agua el Santuario y también tiene que ver la falta de lluvias que ha contribuido a agudizar el problema”, afirmó.
Por ahora, en la quebrada solo quedan las huellas de humedad donde antes descendía abundante agua cristalina. Muchos campesinos del lugar centran sus esperanzas en que las primeras lluvias reactiven esta especie de cascada.
PEQUEÑOS RIACHUELOS
San Juan de Río Coco se ha caracterizado por ser uno de los pocos municipios que cuentan con caudalosos ríos en Madriz, por estar cubierto de exuberantes montañas que se conservan por las numerosas fincas cafetaleras. Pero ríos como San Juan, que nace en el cerro Los Candelarios, y el que atraviesa el cerro El Bálsamo, entre otros, han comenzado a convertirse en pequeños riachuelos.
También las caudalosas aguas del Río Coco, que atraviesa zonas de los municipios de Telpaneca y San Juan de Río Coco, han disminuido su caudal y apenas se observan pequeñas pozas.
RÍOS CASI DESAPARECEN
Los somoteños lamentan que en el lecho del río Musunce ya no corra más agua como ocurría en años anteriores pues han bajado de nivel, igual problema está ocurriendo con el Cañón de Somoto. Otro sitio afectado es el río de la comunidad La Guayaba y Las Playas, en el municipio de Somoto, además de los ríos que pasan por los municipios de Las Sabanas y San José de Cusmapa, donde apenas se pueden apreciar pequeños charcos de agua. Debajo del puente construido el año pasado en Palacagüina, ya solo las piedras se aprecian, donde antes se formaban fuertes correntadas que dificultaban el tráfico vehicular por el puente vado.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A