A los bancos griegos se les están agotando las garantías que necesitan para mantenerse a flote, una crisis que podría obligar al primer ministro Alexis Tsipras a ceder luego de semanas de enfrentamiento con los acreedores.
Conforme los depósitos abandonan el sistema financiero, las entidades crediticias usan garantías colocadas en el banco central griego para acceder cada vez a más liquidez de emergencia todas las semanas.
La peor de las posibilidades es que ese salvavidas se agote en tres semanas, lo que llevaría a los bancos a la insolvencia, dicen algunos economistas.
El punto de agotamiento de las garantías probablemente esté cerca, escribieron los analistas de JPMorgan Chase Bank Malcolm Barr y David Mackie en una nota a clientes del 15 de mayo. Hay presiones sobre el flujo de dinero del Gobierno central, presiones sobre el sistema bancario y el cronograma político, y todo converge a fines de mayo o principios de junio.
En cifras
26.3 % ha caído la Bolsa de Atenas en el último año, lo que la convierte en uno de los índices bursátiles de peor desempeño que analizó Bloomberg.
23.71 % son los rendimientos de los pagarés griegos a dos años, el nivel más alto del mes. Esto indica que Grecia debe pagar más para que inviertan en sus valores soberanos.
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