La bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli) recién introdujo una iniciativa de ley para ampliar la vigencia de los incentivos fiscales contenidos en la Ley para la Promoción de Generación Eléctrica con Fuentes Renovables (Ley 532), los cuales vencen este 27 mayo.
Esta reforma propone prorrogar por cinco años más los beneficios a los inversionistas de energía renovable, con el objetivo de seguir transformando la matriz energética de Nicaragua.
Sin embargo, al igual que esta, las últimas iniciativas de la Bapli han sido frenadas por la bancada del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) con mayoría en la Asamblea pese a la importancia y urgencia de las propuestas.
El diputado Carlos Langrand considera que es una actitud mezquina e infantil de parte del FSLN, no permitirles pasar una sola iniciativa o solicitud, aunque considera que la Bapli cumple con su deber de hacer propuestas por el bien social y poner en agenda temas de importancia para la ciudadanía.
Uno de estos casos fue cuando la Bapli introdujo la iniciativa de ley para prorrogar las cédulas de identidad con fechas vencidas (el 11 de noviembre de 2014), la cual no pasó de la Primera Secretaría de la Asamblea Nacional. Sin embargo, un mes después, el ejecutivo envió una propuesta parecida para finalmente prorrogarlas.
OTRAS INICIATIVAS
La Bapli también introdujo, el 15 de enero, una iniciativa de ley que proponía ajustar la tarifa de la energía eléctrica con los precios bajos del barril de petróleo, cuyo precio internacional bajó a más de cincuenta por ciento en el primer trimestre de 2015.
Esta propuesta también fue ignorada, aunque luego los sandinistas introdujeron su propia iniciativa que aprobaron casi inmediatamente.
Los diputados de la Alianza PLI también habían hecho una propuesta de pensión reducida para los adultos mayores desde el año 2012, pero fue hasta este año que negociaron una propuesta con los adultos mayores para aprobarla.
La iniciativa que proponía declarar el gallopinto, el rondón, el nacatamal y el pinol como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación se quedaron congeladas en la Primer Secretaría del Parlamento. Tampoco avanzó la propuesta para promover el consumo del gallopinto, estableciendo políticas públicas para disminuir los precios del arroz, los frijoles y el aceite de soya.
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