Cada actuación que realizan los defensores de derechos humanos en general y en particular en Nicaragua puede decirse que los coloca ante riesgos inminentes. Pero la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, lo prefiere reseñar con el caso más reciente enfrentado por los abogados de la organización aliada Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), cuando pretendían ingresar a Nicaragua el pasado viernes.
Luis Buob y Marta González fueron impedidos de ingresar al país. Pero quien llevó la peor parte fue Buob, quien fue lanzado al suelo por agentes de Migración del Aeropuerto Augusto C. Sandino, quienes intentaron esposarlo y hasta fue acusado de estar vinculado supuestamente a narcotraficantes.
“Existen riesgos, fíjense lo que pasó ayer (viernes) es completamente inaudito. Nosotros no creímos que se atrevieran a tanto, pero esto es un mensaje de intimidación”, refirió Núñez.
Los abogados Buob y González recibieron un tratamiento de personas con algún antecedente delictivo y solo pudieron llegar al área de Migración del Aeropuerto Internacional y fueron de inmediato deportados a Costa Rica, de donde procedían.
“En la región centroamericana ser defensor y defensora de derechos humanos supone una clara exposición a la violación de sus derechos fundamentales”, señala un informe suscrito por al menos ocho organizaciones de la región, entre ellas el Cenidh.
El informe en mención aborda Derechos Humanos y conflictividad en Centroamérica en 2013-2014. Fue emitido por el equipo regional de monitoreo y análisis de derechos humanos en la región, auspiciado por la Federación Luterana Mundial y destaca la criminalización de los defensores de derechos humanos.
Y apunta que las agresiones van desde la difamación, amenazas, intimidaciones hasta atentado contra su vida.
“En Nicaragua si bien las agresiones contra los defensores no han alcanzado niveles extremos como desapariciones y asesinatos, no pueden obviarse las constantes amenazas y campañas de difamación y descalificación que impulsa el Gobierno contra defensores, líderes, lideresas y organizaciones sociales, lo que pone en peligro la labor y la vida de aquellas personas que promueven y defienden los derechos humanos”, dice en parte ese informe.
Los abogados de Cejil pretendían llegar a Nicaragua para participar en las actividades conmemorativas del 25 aniversario del Cenidh, que justamente celebraba su fundación con un foro para discutir alrededor de los riesgos de los defensores de derechos humanos.
La directora de Cejil, Viviana Krsticevic, quien sí había podido ingresar a Nicaragua, pues viajó un día antes que sus colegas, resumió el papel que desarrollan los defensores de derechos humanos y a su criterio estos “cumplen un papel vital en las democracias”.
“Cumplen el papel de generar debates sobre los marcos de derecho, de reclamar, ayudar, a plantear jurídicamente los reclamos sobre las situación de violencia, la desigualdad”, expresó Krsticevic.

LA PRENSA/ M. ESQUIVEL
PONEN EN RIESGO SUS VIDAS Y LAS DE SU FAMILIA
La directora de Cejil señaló que en dependencia del tipo de disputas y de los contextos sociales y políticos que ocurren en un país representan algún riesgo, para los defensores de derechos humanos, incluso de llegar a perder la vida.
Mientras que en otros, dijo Krsticevic, utilizan ilegítimamente el aparato legal del Estado para perseguir y hacer acusaciones falsas. Muchas veces esto ha implicado riesgos, no solo para el defensor, sino para su familia, que llega a extremos de concluir en la pérdida de su vida. Y según afirmó, “eso es todavía una realidad en México, Honduras, en Colombia, en Brasil, en muchos países más”.
Y es que Krsticevic refirió que los defensores de derechos humanos no solo interpelan al Estado cuando violan derechos humanos en relación con el cumplimiento de los derechos fundamentales, también lo hacen con empresas privadas. En cuanto “a las afectaciones a la salud a los derechos de los trabajadores y a su vez al Estado por no controlar adecuadamente lo que son los compromisos internacionales”.Igualmente lo hacen en el seno del hogar, cuando algo no funciona correctamente. “Interpelamos a nuestras parejas, nuestros hijos, nuestros padres y las sociedades, para que no haya machismo, para que no haya racismo, para construir sociedades más justas, más igualitarias”, manifestó Krsticevic.
Y muchas veces estas actuaciones colocan a los defensores de derechos humanos en riesgo inminente, que incluso les puede llevar a la muerte. “Eso ha ocurrido, nosotros tenemos casos, por ejemplo, colegas que han sido asesinados, es alguna realidad trágica a la que nos enfrenta nuestro trabajo”, expresó la directora de Cejil.
“Aquellos que trabajamos en el ámbito regional a veces estamos menos expuestos de manera continua a situaciones de riesgo, (que) muchos de nuestros colegas que están todos los días haciendo la pelea en los lugares más difíciles, más remotos”, sostuvo la directora de Cejil.
Para ser defensores de derechos humanos “debemos ser coherentes con lo que decimos y lo que hacemos, entre lo que somos en los espacios públicos y los espacios privados”, estableció la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez.
Para el fundador de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), Erick Sota, “en la medida en que los defensores denuncian violaciones a los derechos humanos y que la organización de derechos humanos supone una falla del Estado”, así estos serán perseguidos.
1,000 promotores de derechos humanos ha capacitado el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh). “Estamos convencidos que quienes conocen sus derechos y saben cómo defenderlos son menos vulnerables”, dijo la doctora Vilma Núñez.
A las preocupaciones generadas por las violaciones como resultado de actuaciones anómalas propias de funcionarios de gobiernos, se suma otra situación que en algunos países afecta a los defensores de derechos humanos: el crimen organizado.
Erick Sota señaló que esta es una situación preocupante, pues en muchos casos ha expuesto a riesgos a muchos defensores. Y puso de ejemplo los crímenes de mujeres en Ciudad Juárez, en México.
Por su parte Viviana Krsticevic, refirió que hay casos donde intervienen sectores del crimen organizado “que están en contubernio con autoridades locales o actúan con la presencia de fuerzas de seguridad”. Mencionó Krsticevic el caso concreto de los 43 estudiantes desaparecidos también en México, el cual ocurrió en circunstancias de lucha por la naturaleza.
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