Rusia hizo este sábado alarde de su poderío en el mayor desfile militar organizado en la Plaza Roja desde la caída de la URSS,
con motivo del setenta aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. El moderno armamento, como el Tanque Armata T-14, considerado uno de los más potentes del mundo, o misiles balísticos intercontinentales de cerca de cincuenta toneladas, fueron mostrados en la plaza tomada por una multitud. “Agradezco a los pueblos del Reino Unido, Francia y Estados Unidos, su contribución a la victoria. Doy las gracias a los (…) antifascistas que participaron en los combates contra los nazis”, dijo el presidente ruso Vladimir Putin.
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