El 17 de enero de 1964, el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, entonces director de LA PRENSA, escribió y publicó el editorial que reproducimos íntegramente, entre comillas, abajo de estas líneas de presentación. Aquellas eran otras circunstancias y el doctor Chamorro Cardenal se refería a otro tratado canalero (el Chamorro-Bryan), que todavía estaba vigente en esa época. Pero la visión del doctor Chamorro Cardenal sobre las implicaciones geopolíticas que podría tener una vía interoceánica en Nicaragua, y el sentido patriótico que proponía a los nicaragüenses para enfocar y entender el tema del Canal, tienen ahora la misma actualidad y vigencia de entonces.
Por eso, como un aporte histórico para el enriquecimiento del debate sobre el Canal que es un tema acuciante en el país, publicamos ahora este editorial del Director Mártir de LA PRENSA y Héroe Nacional de Nicaragua:
“Nosotros consideramos la posibilidad de un Canal Interoceánico a través de Nicaragua, como un serio peligro para nuestra nación.
No tenemos inconveniente en decirlo por las siguientes razones:
1º. En esta época de proyectiles dirigidos y bombas atómicas, Nicaragua, con un canal, solo ganaría la poco envidiable posición de convertirse en blanco directo dentro de una conflagración mundial.
2º. Por su debilidad natural, no estaría nuestro país jamás en posición de influir para evitar un choque entre las grandes potencias. Es decir, que con un Canal Interoceánico y en orden al peligro nuclear, solo llevaríamos las de perder.
3º. Económicamente (vistas las cosas a la luz de la experiencia panameña), poco o nada ganaría nuestra patria, con ver desde las costas desecadas de sus lagos, pasar buques de todo tamaño.
¿Qué ha dejado ese espectáculo a la República hermana del Sur?
4º. No desconocemos que una nueva ruta canalera podría traer algunos beneficios a la humanidad, pero mientras esta no entre en un régimen de verdadera convivencia, quienes presten su territorio a un objetivo semejante únicamente lograrían atraer sobre ellos, el peso de las continuas tormentas que azotan al mundo.
Además de lo anterior, creemos que la oposición canalera dada a los Estados Unidos para que puedan arrendar una faja de nuestra tierra, fue suscrita en una época de relaciones internacionales, totalmente distinta a la actual.
Por ese motivo dijimos hace dos días que somos partidarios de la abrogación del tratado Chamorro-Bryan, y agregamos que América está deseosa y necesita eliminar los puntos de fricción, que obstaculizan una verdadera integración y alianza dentro de la libertad.
Somos partidarios de que el Gobierno de la República (cualquiera que sea), adopte una posición firme y clara en este asunto del canal, y recoja todos los argumentos expresados por muchos eruditos, para demostrar que no debe de reconocerse más vigencia, al tratado Chamorro-Bryan.
Si los mismos Estados Unidos han aceptado discutir los tratados canaleros que comprometen a Panamá (donde existe ya el Canal) ¿qué motivo hay para que no acepten la abrogación de un convenio en el cual únicamente se estatuye una opción canalera ?
Los nicaragüenses debemos meditar mucho sobre esto último, y comportarnos en ese asunto como verdaderos patriotas, para lograr un beneficio común que nos dignifique.”
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A