Ante la negación rotunda de al menos 11 familias para salir de sus casas en el barrio Gracias a Dios e ir a parar a un albergue, aún con la amenaza que se desplome un enorme muro y los aplaste, la Alcaldía de Managua acordó con el dueño de la construcción bajar la altura de la pared para que el peligro sea mínimo.
Ayer se empezó a bajar el muro en este punto, catalogado como crítico por los funcionarios de la comuna. La intención de la municipalidad es evitar desgracias como la ocurrida en el barrio 18 de Mayo, donde un muro perimetral cedió tras una fuerte lluvia y mató a nueve personas.
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