Sin decir ni una sola palabra, luego de que regresara de la calle de practicarse unos exámenes, Vilma Flores Mayorga, una mujer de 38 años y que urgía de un trasplante de corazón, falleció este martes aproximadamente como a las 9:00 a.m. en brazos de su hija María Marcela Rivera Flores, de 20 años.
Sus familiares lamentan su muerte, pero agradecen a todas aquellas personas que estuvieron apoyándola a raíz de que se publicó su historia a través de este medio, a los médicos del Hospital San José de Diriamba y en especial a los del Santiago, de Jinotepe, quienes le brindaron muy buena atención.
“Mi enfermedad inició desde chavala, pero no me habían diagnosticado ese problema que tengo desde hace tres años, me daba mucho cansancio, pero cuando los médicos me empezaron a tratar me dijeron que era taquicardia reactiva, una enfermedad donde el corazón reacciona aumentando su frecuencia y que te genera asfixia y desmayos”, indicó en una entrevista la semana pasada.
Sus funerales se realizaron ayer a las 10:00 a.m., en Diriamba y fue sepultada en el cementerio viejo del municipio.
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