El costarricense William Araya Arce aceptó ante el juez Octavio Rothschuh el transporte de droga en un furgón en julio del 2014, pero el judicial la rechazó porque la acusación es también por crimen organizado. LA PRENSA/ A. FLORES

Cocaína en galletas

El juicio contra el costarricense William Araya Arce y cuatro personas más, por narcotráfico internacional y crimen organizado, comenzó con polémica. Su defensa Sobeyda Manzanares alegó que su representado admitió hechos ante el juez de Rivas el 28 de julio del 2014 y estaba para sentencia, cuando de manera ilegal anularon todo y unieron el caso con otros de Managua, donde también acusan de crimen organizado.

El juicio contra el costarricense William Araya Arce y cuatro personas más, por narcotráfico internacional y crimen organizado, comenzó con polémica. Su defensa Sobeyda Manzanares alegó que su representado admitió hechos ante el juez de Rivas el 28 de julio del 2014 y estaba para sentencia, cuando de manera ilegal anularon todo y unieron el caso con otros de Managua, donde también acusan de crimen organizado.

Araya mantuvo ayer la admisión por transporte internacional de droga, ante el juez Octavio Rothschuh, ya que a él lo capturaron el 9 de julio del 2014 en Peñas Blancas, con 240 paquetes de cocaína camuflados entre 3,100 cajas de galletas, en un furgón procedente de Costa Rica.

Sin embargo, el juez le rechazó la admisión, ya que la causa ante él ya estaba acumulada y los delitos acusados son transporte internacional de droga y crimen organizado y le explicó que si iba a admitir sería por todos los hechos acusados, lo que implicaba los dos delitos.

NUEVE TESTIGOS

Al no ponerse de acuerdo, el juez abrió el juicio, pasando a nueve testigos programados ayer por la Fiscalía. Entre estos están seis policías que participaron en la investigación del caso y tres civiles que laboran como estibadores en Peñas Blancas y realizaron la descarga del furgón, conducido por el tico.

Los otros acusados son Jazmina Acuña Guillén, Omar Augustín Peralta Jarquín, Luis Rodolfo Guzmán Valladares y Eliasar Mayorga Jarquín. Según la Fiscalía, esta estructura se organizó y empezó a trabajar en mayo del 2013 con dos líderes, en Nicaragua Carlos José Moreno Guevara, condenado por conspiración de transporte internacional de droga, y en Costa Rica Cristian Cubero Rodríguez, ambos se dedicaban al transporte de carga pesada, el cual lo utilizaban como fachada para trasladar la cocaína, según la Fiscalía. Con la condena de Moreno su esposa Jazmina supuestamente asumió la jefatura. Los demás servían de conductores y custodios de la droga.

Nacionales cocaína galletas archivo

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