“Edgar dejó su legado como un gran impulsor del minicuento, el rescate de las leyendas y la organización de grupos literarios jóvenes”, valoró el escritor Henry A. Petrie, amigo con quien emprendió varios proyectos literarios.
Nacido en Masaya en 1956 y fallecido este 4 de mayo de 2015, a causa de un infarto. Escobar Barba colaboró en La Tribuna; luego en el diario Hoy, donde dio a conocer textos sobre los mitos nicaragüenses. También publicó sus escritos literarios y ensayos en La Prensa Literaria.
Como periodista anteriormente trabajó en medios de Guatemala, El Salvador y en México, en esta última ciudad se vinculó a escritores mexicanos de su generación y creó grupos literarios, promoviendo la escuela del cuento breve mexicano.
TOME NOTA: Edgar Escobar Barba se estará velando hoy en la Funeraria Monte de los Olivos, a las 10: 00 a.m., el cortejo fúnebre saldrá hacia el Cementerio General de la ciudad de Masaya.
OBRAS PUBLICADAS
Entre sus libros esenciales, añadió Petrie, publicó cuentos y poesía, entre ellos Miligramos, Cántaros, Más que Vago Peregrino e Intimidades Nocturnas.
Su labor en el minicuento fue merecedor del premio Funisiglo 2000. Y su libro Mensajes cifrados, premiado por el Centro Nicaragüense de Escritores.
Su trabajo como recopilador lo llevó a publicar Brevísima Antología, una edición de la Academia Nicaragüense de la Lengua, que reunió 55 cuentos de 37 escritores.
Por igual se enfocó en los estudios de los mitos y leyendas nicaragüenses publicando el libro Entre sustos con los ahuizotes, editado por 400 Elefantes.
Por lo que Nicaragua, sus amigos, sus alumnos, y el Programa de Promoción de la Literatura Nicaragüense del Foro Nicaragüense de Cultura “pierde a uno de sus fundadores y beligerantes promotores de la lectura y de la escritura creativa”, resaltó Petrie.
Escobar Barba, además de ser un activo tallerista fue promotor de las charlas literarias y formación de clubes de lectores en los colegios de secundaria y universidades del país. En los últimos años se le vio trabajando con el programa de fomento de lectura y creación literaria, del Foro Nicaragüense de Cultura.
“UN PADRE LITERARIO”
Durante más de 15 años Escobar Barba laboró en el Banco Central de Nicaragua, tanto en relaciones públicas, así como técnico de servicios de atención a los usuarios en las bibliotecas del banco en Managua y Matagalpa.
En estas bibliotecas, Escobar Barba, tenía el ojo atento en los lectores más asiduos para luego aglutinarlos en grupos y así darles talleres literarios al salir de su turno laboral en el banco.
El escritor Mauricio Paguagua, quien fue uno de sus alumnos, consideró a Escobar Barba “su gran amigo, un tallerista incansable y un padre literario dedicado a la enseñanza y creación literaria”.
Escobar Barba impartió talleres al grupo Heptágono en Matagalpa, formado por los jóvenes Fernando Monge, Fátima Villalta, Luis Masis, Carlos Hernández, y Paguaga.
Por su lado, el estudiante Fernando Monge, destacó a Escobar Barba como “un maestro visionario que depositó su confianza en los jóvenes a los que animó a escribir y publicar sus libros”.
“Él fue como mi padre literario, me brindó sus conocimientos desde mi adolescencia hasta ahora en varios talleres de lectura y escritura”, expresó por su parte la periodista y escritora Gloria Palacios, miembro de Horizontes de Palabras, grupo fundado por Escobar Barba.
INÉDITOS
El escritor Henry A Petrie reveló que Edgar Escobar Barba dejó para publicar la novela La chureca; y Mesoamérica Mitos y Leyendas, incluido un diccionario relacionado a la obra.
Así la antología Memorias de Horizontes de palabras, que reúne cuentos, poemas y ensayos, en coautoría con él.
Petrie espera que estas obras se publiquen póstumamente, porque reúnen en sus páginas literatura e historia de una generación de escritores nicaragüenses, tanto en cuento, poesía y ensayos.
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