“Hablar de Estado de Derecho en Nicaragua es una fábula”, dice el coordinador general del bufete jurídico de la Universidad Centroamericana (UCA), Germán Antonio Orozco Gadea, quien considera que el poder ejecutivo controla a los otros tres poderes del Estado, el legislativo, el judicial y el electoral.
“Si nosotros tuviéramos un gobernante que pensara como estadista se daría cuenta que al trabajar por un Estado de Derecho crearía las condiciones para que viniera más la inversión, para que crezca el país, pero tenemos un gobernante que piensa que es mejor tener controlados los poderes del Estado y eso crea todo lo contrario (…), porque quien administra la justicia no aplica las leyes como se debe, sino que aplica las orientaciones del partido”, externa Orozco.
El jurista añade que después de la guerra lo peor que puede pasarle a un país es la falta de un Estado de Derecho. “Tenemos una Constitución (Política) linda, el problema es que no la cumplís. Tenemos una ley de información ciudadana y al que menos se informa es al ciudadano. Uno va a las instituciones y todo es un secreto. Y si hablás te corren de tu trabajo”, indicó Orozco.
Orozco también indica que es inconstitucional la manera en que se reeligió el presidente Daniel Ortega. “Ya después que quisieron reformar la Constitución, como debieron haberlo hecho, ya fue a posteriori, ya el mal estaba hecho, entonces es presidente inconstitucional”, asegura.
Según el jurista, la situación es grave porque “un presidente debe ser un ejemplo para su nación y la pauta de comportamiento influye en toda la nación”. “Si vivimos en un país donde la más alta jerarquía política no respeta las leyes y la corrupción campea en sus anchas y que la regla es que todos quedan impunes, sin castigo, entonces se va degenerando toda una sociedad porque hay una crisis de valores espantosa”, finalizó Orozco.
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