La caída de un muro perimetral, propiedad de la empresa Monisa, a causa de la fuerte corriente que provocó la lluvia la noche del viernes, dañó dos viviendas y dejó a la intemperie a dos familias del barrio 17 de Julio en Granada.
Hasta ayer la situación no había sido atendida por las autoridades municipales, mientras el muro permanecía en el suelo. “Oímos un gran estruendo a la hora de la lluvia y al ratito toda el agua se metió a las casas vecinas arrastrando todos los enseres al arroyo”, dijo Hilda Martínez.
Explicó que esa pared ya se había caído en otra ocasión por la misma corriente y aunque la volvieron a levantar no realizaron los desagües correspondientes para que el agua de lluvia se encauzara sin dañar a los vecinos.
Juan Gabriel Martínez Cantillano expresó que la corriente los sacó de su precaria vivienda y los arrastró hacia el cauce. La familia de Martínez perdió todos los enseres domésticos. Dijo que los bomberos llegaron hasta que ya había pasado todo el percance.
Wilfredo Roblero, político del barrio, pidió ayuda para los damnificados y asegura que se había planteado el caso a los dueños de Monisa en espera que puedan resarcir los daños ocasionados a la gente, pero no les dieron respuesta. Lamentó la falta de apoyo de la municipalidad, bomberos y demás entidades de socorro, que no respondieron al llamado de ayuda.
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