Basura acumulada, lama verdosa y hasta árboles de gran tamaño hay en el cauce 31 de Diciembre, del barrio capitalino Laureles Norte. Desde que fue construido, hace tres años, la Alcaldía de Managua solo lo ha limpiado una vez, aseguran habitantes de la zona. Y en esa ocasión, dicen, “lo único que sacó fue arena”.
“Los niños se han enfermado de chikungunya porque esa acumulación de agua y basura atrae bastantes zancudos ”, asegura Cándida Rosa Valerio, cuya vivienda está ubicada a pocos metros del cauce. Y agregó que “de nada sirven las jornadas de fumigación” en las viviendas si no se elimina antes el foco de mosquitos y enfermedades.
A través de medios oficialistas, Fidel Moreno anunció que este año se limpiarían 58 kilómetros de cauce en la capital y que la municipalidad tendrá como reto disminuir las conexiones ilegales del drenaje pluvial. También dijo que se multará a los pobladores que establezcan dichas conexiones para tirar aguas sanitarias a los cauces, los cuales se limpian en el primer cuatrimestre del año antes de que empiece el invierno.
En marzo el concejal Walter Espinoza dijo a La Prensa TV que la limpieza de los cauces debería ser constante, por lo menos de tres a cuatro veces al año y no solamente cuando el invierno está en puerta.
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