México, Guatemala, El Salvador y Honduras acordaron la creación de una base de datos biométrica para registrar a migrantes con el objetivo de facilitar su protección e identificación, informó el gobierno mexicano.
Viceministros de los cuatro países sostuvieron ayer una reunión en Ciudad de México para revisar temas migratorios, uno de los asuntos más complejos entre México, Centroamérica y Estados Unidos.
La reunión estuvo encabezada por la subsecretaria para América Latina y el Caribe de México, Vanessa Rubio Márquez, y asistieron los viceministros de Relaciones Exteriores de los tres países centroamericanos.
Como parte de su agenda en México, los funcionarios visitaron también albergues para migrantes e instalaciones del Instituto Nacional de Migración en distintas partes del país.
“La finalidad de estas reuniones fue conocer de primera mano las acciones de atención y apoyo que se brindan a los migrantes en su paso por territorio nacional”, informaron las autoridades mexicanas en un comunicado. Además, los países centroamericanos compartieron las políticas que han puesto en marcha para “contrarrestar las causas estructurales que motivan el fenómeno de la migración”, como la pobreza y la inseguridad, se indicó.
El año pasado, después de una masiva llegada de niños y adolescentes migrantes no acompañados al sur de EE. UU., México lanzó el Plan Frontera Sur para ordenar los flujos migratorios en su frontera con Guatemala.
El programa puesto en marcha en julio ha sido muy cuestionado por organizaciones de defensa de los migrantes. Según señalan, con este plan aumentaron los riesgos para los migrantes que, ante los mayores controles, deben aventurarse por rutas más peligrosas en su travesía hacia EE. UU., donde son extorsionados y sufren violencia de grupos del crimen organizado.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México afirmó que los viceministros “reconocieron los avances de México en materia de atención y repatriación ordenada de migrantes”.
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