El cielo de Las Vegas podría iluminarse aún más esta noche, cuando Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, proyecten desde el ring del majestuoso MGM Grand, toda la brillantez, magia e intensidad, que los fanáticos han imaginado cada día durante los últimos cinco años.
O al menos ese es el reto de los dos mejores boxeadores de esta generación, quienes con recursos distintos y estilos opuestos dentro y fuera del ring, han provocado la más grande expectativa que pelea alguna ha generado, en esta era de la globalización.
Mayweather, pugilista de velocidad frenética, defensiva invulnerable y precisión de cirujano, salta al ring como favorito ante Pacquiao, quien encarna al peleador clásico, que dispara a pecho descubierto en busca de la gloria, aunque falle en el intento.
Ayer, una vez superada la ceremonia del pesaje, todo quedó listo para el combate que debe romper todos los récords históricos de recaudación, audiencia y cobertura, pero que aún tiene el reto de ponerse a la altura de grandes duelos de todos los tiempos.
Mayweather tratará de probar que aún se mueve a la velocidad de un relámpago y que es capaz de sobrevivir a un nutrido ataque a base de elasticidad y boxeo en reversa, en el cual tiene gran dominio. Pero además, intentará imponerse a base de precisión.
Pacquiao tiene como desafío demostrar que los años no han disminuido su intensidad al ataque; que su nocaut ante Juan Manuel Márquez no alteró su atrevimiento y que sus puños aún tienen la fortaleza para tumbar una pared y sacudir la otra.
¿QUÉ PELEA VEREMOS?
Qué estupendo sería, apreciar un duelo intenso, con un Pacquiao desbordado en busca de Mayweather y a este, esquivando el ataque, pero ripostando en el acto, sin tener que ser perseguido como usualmente ocurre. Sin embargo, eso es difícil que suceda.
Pero salir a presionar de entrada, disparando desde todos los ángulos, tratando de tapar salidas y golpear a los bajos para afectar la velocidad de trasladado, podría ser la mejor táctica de Pacquiao, quien tiene mayores oportunidades al arranque del pleito.
Una vez que se asienta en el ring y consigue descifrar el estilo del oponente, no hay manera de cazar a Mayweather, cuya habilidad para hacer ajustes, es uno de sus más valiosos recursos. Hasta ahora, ha tenido el antídoto para otros 47 adversarios.
Pacquiao y también Mayweather tienen esta noche en Las Vegas, la oportunidad no solo de ganar las mejores bolsas de la historia y fortalecer sus legados, sino también, el chance de demostrar que aún hay peleas que valen la pena ser vistas en el boxeo de hoy.
Cuando caiga el telón esta noche en el MGM, entonces sabremos si es posible distinguir la frontera entre la desilusión y las nostalgias, o entre el espectáculo que deja huella en nuestras memorias o la burda manipulación de la mercadotecnia.
EL DESAFÍO EN LAS VEGAS
Después de observar duelos de intenso oleaje como Tommy Hearns contra Marvin Hagler, Sugar Ray Leonard ante el mismo Hearns, Diego Corrales ante José Luis Castillo, Alexis Argüello ante Aaron Pryor, y desde luego, Ali-Frazier, estos pugilistas tienen un enorme reto sobre sus hombros: probar que están a la altura de sus antecesores.
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