La sangre aprovecha nuestra alegría.He aquí su dosis resplandeciente.
En las gradas relumbra el llanto.
Xochipilli levanta el pedernala la altura del pecho.
¿Los dioses hablan en el agua preciosa?Hoy el guerrero muere en su rojo fruto.
Xochipilli asienta sus nalgassobre el cuero del jaguar.
Eufórico olisquea viento almizclero.
Del oeste llega la ereccióndel oeste llega el dolor de la mujer.
El sacrificador destaja la piedra.
Nadie ve su rostro iluminado.
Todos oyen al pie de la pirámideel chasquido de la muerte.
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