No hemos conocido reposo.
Tus escamas de rombos tornasolestu cascabel esbelto nos asusta.
Fuimos a Xptoval y no te encontramos.
En ese lugar comimos zapotes rojos.
Fuimos a Comalapa y tampoco estabas,nos asediaba el día que se levanta.
Llegamos a Yaiaguita, OcothenagoChicomuselo, GuaquitepequeCitala, Sibachac. Allá no estabas.
Te encontrabas en Yaxchilán.
A ese lugar que llaman Yaxchilán no fuimos.
El aguacero rompió en ventarrones.
Tú, Señor Serpiente, estabas con nosotros.
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