La directora de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, Cristiana Chamorro, advirtió que la censura que el Gobierno le impone a los medios de comunicación independiente es una posición trágica, tras conocer el último informe del organismo internacional Freedom House, el cual constata que la libertad de prensa en el mundo está en declive y que Nicaragua tiene una prensa “parcialmente libre”.
“La característica de este gobierno es vivir de espaldas al pueblo. Ese es su gran problema y hasta cierto punto me parece trágico permanecer como escondiditos de su propia gente, una especie de falta de valentía no dar la cara ni rendir cuentas. Contrario a los estadistas demócratas que se ponen al servicio de los ciudadanos, este gobierno pareciera sentirse con derecho a estar por encima de toda la ciudadanía”, reflexionó Chamorro, quien agregó que a los ciudadanos el actual gobierno no les informa nada de lo que tienen derecho a saber. “Debe ser tristísimo vivir en tanto secretismo. Yo lo veo lamentable”, declaró.
Para los comunicadores Sofía Montenegro y Alfonso Malespín, negar la libertad de prensa es un objetivo perverso que afecta los procesos de la democracia y la diversidad de pensamiento.
“En el caso de Nicaragua está clara la contracción de los espacios de medios de comunicación diversos y pluralistas que existían antes de la llegada de Daniel Ortega (2007), pues todos los estudios en Nicaragua y las observaciones de afuera indican que estamos reducidos a la mínima expresión”, afirmó Montenegro.
Para la comunicadora, la política de comunicación impuesta en el país se encamina a un sistema de propaganda oficial, al considerar que Ortega se ha apropiado de la mayoría de los medios de comunicación.
“Estamos camino a un sistema de propaganda oficial, compuesto por medios oficiales o por medios oficialistas o que están autocensurados o al servicio del régimen y obviamente es preocupante porque sociedades silenciadas lo que te proporcionan es una aparente estabilidad y paz, pero de los sepulcros”, dijo Montenegro.
POLARIZA LA SOCIEDAD
A juicio de Alfonso Malespín, la crisis de la libertad de prensa provoca polarización y falta de un pensamiento crítico.
“El informe de Freedom House es preocupante para todas las personas que trabajan en el tema de derechos humanos y libertad de expresión. Es preocupante porque se está acentuando una tendencia en la que uno de los principales indicadores de la democracia se está debilitando”, asevera Malespín.
Malespín explicó que ante la falta de libertad de prensa “se debilita la posibilidad de tener una ciudadanía fuerte, porque la gente tiene menos posibilidad de informarse bien y, por lo tanto, no puede construirse un pensamiento crítico y, en segundo lugar, genera una brecha que polariza a la ciudadanía”.
LA PRIMERA DE LAS LIBERTADES
Cristiana Chamorro asegura que en la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, la cual ella dirige, “mantenemos la tesis que nos enseñó mi padre Pedro Joaquín Chamorro, quien decía que la libertad de expresión es la primera de todas las libertades. En otras palabras, la piedra angular de la democracia”, sostiene.
Chamorro asegura que limitar la libertad de expresión es también atentar contra la democracia.
LIBERTAD “PARCIAL”
La libertad de prensa en el mundo cayó en 2014 a su nivel más bajo en 15 años y registró un “declive” generalizado en Latinoamérica, según un nuevo informe de la organización Freedom House, presentado este miércoles en Washington, Estados Unidos. El informa incluye a Nicaragua entre los países latinoamericanos que tienen una prensa “parcialmente libre”, los cuales son mayoría en el continente, ya que en esa lista también están Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Bolivia, Paraguay, Guatemala, El Salvador, Panamá, República Dominicana, Haití y Guyana.
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