El empresario Adolfo de la Rocha, después de seis meses de interponer acusación autónoma contra Alfredo Marín Ximénez, Eduardo Horvilleur Espinoza, Guillermo José Gutiérrez Rojas, Rigoberto Pineda y otros por supuestamente haber realizado uso falso de documentos, falsedad material y falsedad ideológica, quedó plantado ayer por segunda vez en el Juzgado Sexto Distrito Penal de Juicio de Managua, porque los señalados no se presentaron a la audiencia de apelación.
LA PRENSA buscó la versión de Marín Ximénez, vía telefónica, pero en la oficina dijeron que no se encontraba.
“La primera vez mandaron a decir que estaban enfermos y hoy simplemente no se presentaron ni sus abogados. Es una forma de seguir atrasando el proceso”, dijo De la Rocha.
Ante la ausencia, la juez Ingrid Lazo, titular del juzgado, dijo que resolverá el caso y notificará a través de auto, citando la lectura de sentencia para el próximo 22 de mayo.
ACUSACIÓN
Karla Sequeira, abogada del afectado, alegó que los acusados eran socios junto con Adolfo de la Rocha en la empresa Pieles Lustral SA, donde su representado poseía el 15 por ciento de las acciones, pero en el primer semestre del 2014 a través de diferentes maniobras administrativas ilegales declararon en quiebra a la empresa, quedándose con el capital que De la Rocha invirtió en la conformación de la empresa y con las ganancias obtenidas durante los años que funcionó como tal.
“La falsedad consiste en que por medio de engaños realizaron una escritura pública de representación, donde supuestamente Adolfo de la Rocha delegaba a Alfredo Marín Ximénez como su representante y que podía votar por él en junta directiva, pero ese documento es falso, porque mi representado nunca firmó esa escritura, sin embargo la utilizaron para liquidar la empresa y declararla en la quiebra”, despojando de su capital a su representado, afirmó la abogada.
Según De la Rocha, todo el capital de Pieles Lustral SA fue trasladado a la nueva empresa que conformó su exsocio Alfredo Marín, llamada Amaral Consulting Tenería La Fuente. “La deuda que tiene conmigo, metiendo daños y perjuicios, es de 3,800,000 dólares”, dijo el denunciante.
Primera instancia
La acusación por uso falso de documentos, falsedad material y falsedad ideológica en contra de Alfredo Marín Ximénez y otros se ventiló en el Juzgado Primero Local Penal de Managua, donde la juez dio lugar a la excepción planteada por la defensa de Marín, quien alegó que había falta de jurisdicción porque la causa ya se estaba procesando por la vía civil en Granada. Pero el afectado Adolfo de la Rocha apeló la resolución porque considera no tiene nada que ver la causa por daños y perjuicios en la vía civil, con los delitos que supuestamente cometieron sus exsocios para según él despojarlo de su capital empresarial.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A