El director de Centros Penales de El Salvador, Rodil Hernández, informó ayer que la cifra de pandilleros encarcelados en este país llegó a 12,815, un 44 por ciento de la población carcelaria.
Actualmente, las autoridades realizan traslados masivos de pandilleros recluidos en seis de las 19 cárceles del país para reubicarlos según su grado de peligrosidad. Durante la última semana, 2,342 pandilleros han sido movilizados de un penal a otro.
“Esta es la operación (de traslados) más grande que se ha hecho en centros penales en toda su historia (…). Lo que buscamos es romper esos lazos de comunicación y control que se pueda tener desde el interior de los centros penales”, explicó Hernández.
Cada uno de los traslados, según Hernández, se hizo mediante “extracciones quirúrgicas sabiendo quién es el corredor de la clica (hombre que en la célula da las órdenes)”, el cual pasa a un centro penal donde se aplican rigurosas medidas de seguridad.
Luego de los traslados de pandilleros, las autoridades realizan una “requisa” de hasta tres días para decomisar teléfonos celulares, que servirán a la Fiscalía como pruebas en diferentes procesos penales. Desde enero a la fecha, 55 cabecillas de pandillas han sido trasladados al penal de máxima seguridad de Zacatecoluca, al este de San Salvador.
Las autoridades de Seguridad señalan que las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13), Barrio 18 y otras minoritarias son las principales responsables de los altos índices de homicidios por la disputa de territorios para el narcotráfico al menudeo y cobro de extorsiones. Entre el 1 de enero y el 5 de abril de 2015 se registraron 1,194 homicidios, según datos oficiales.
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