Los hábitos configuran la vida de una persona. Determinan si la misma vive bajo la línea de la verdad o bajo la de la mentira/ autonegación. La vida en sí no es otra cosa que un tejido de hábitos que configuran lo que somos y cómo actuamos cada día.
El poder para cambiar costumbres arraigadas requiere la decisión y disciplina de sustituir malos hábitos por buenos hábitos para poder así alcanzar el éxito.
Si usted aplica durante un mes los siguientes poderes para el cambio a su favor, correrá el riesgo de lograr el éxito.
1. El poder de las consecuencias negativas. Tome consciencia de que “Quien mal anda, mal acaba”. Si no cambia sus hábitos negativos, podría sufrir las consecuencias negativas de su falta de acción, negligencia/malos hábitos.
2. El poder de la razón. Precisa encontrar el por qué quiere realmente cambiar.
3. El poder de creer que se puede. Creer es ser consecuente con actuar y cuidar cada día de sus nuevos hábitos.
4. El poder de la autoimagen. Comparta con quienes conoce, lo que quiere alcanzar. Así aumentará su motivación para cambiar.
5. El poder de la visión. Véase como si ya estuviera aplicando cada día esos nuevos hábitos que lo llevan al éxito.
6. El poder de la respiración afirmativa. Aplique el maravilloso proceso de respirar profundamente ingresando (inspirando) los pensamientos/ hábitos positivos y expirando/ dejando ir los negativos. Desafíese a sí mismo a superarse y hacer un poco más cada día.
7. El poder de la persistencia. La terquedad positiva. Siga un curso de acción hasta lograr el éxito.
8. El poder de la recompensa. Motívese con premios conforme vaya logrando resultados y auto impóngase sanciones cuando no tenga la disciplina del cumplimiento. Reconocer el éxito y sancionar la falta de acción es mover la balanza a su favor.
9. El poder de la honestidad. Probablemente el más importante de todos. Tenga ante todo la verdad como bandera y como escudo.
10. El poder de la consistencia. Aplique cada día los 9 poderes para el cambio presentados previamente.
Existe una relación cercana entre querer hacer las cosas, creer que se puede, actuar y ser. Si realmente quiere cambiar, hágalo ahora; caso contrario le seguirá siendo válido el dicho que reza: “La mona aunque se vista de seda, mona se queda”.
(*)[email protected] Aprende más en: www.123libertadfinanciera.com
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