La administración tributaria nicaragüense necesita profesionalizar el capital humano encargado de recaudar impuestos para elevar la eficiencia en sus operaciones, plantea el presidente del Instituto Nicaragüense de Investigaciones y Estudios Tributarios, Julio Francisco Báez en su análisis Balance de la Ley de Concertación Tributaria, a dos años de su vigencia publicado esta semana.
Báez recuerda que desde el 2000 se estableció en la Ley 339, Ley Creadora de la Dirección General de Servicios Aduaneros y de Reforma a la Ley Creadora de la Dirección General de Ingresos, que la Dirección General de Servicios Aduaneros y la Dirección General de Ingresos dispondrían de su propia carrera administrativa y de un sistema integral de profesionalización Nada de esto fue acatado durante el período de gobierno 1997-2001, señala, quien lamenta que fue la actual administración gubernamental que acabó con cualquier posibilidad de profesionalizar el sistema tributario nacional al cancelar en la Ley de Concertación Tributaria todo compromiso en tal sentido mediante la eliminación del precepto legal que ordena la oficialización de Ley de Carrera Administrativa Tributaria.
Una profesionalización del sistema recaudatorio, haría posible la viabilidad y eficiencia de las finanzas públicas a través de su institucionalidad administrativa. Sin una entidad sólida capaz de ejercer la captación y rectoría de los tributos con el debido blindaje legal, cada acción aislada puede ayudar a sobrevivir, pero jamás a progresar, advierte.
Báez dice que apenas 164 fiscalizadores, concentrados principalmente en las oficinas centrales, excluyendo las instancias departamentales, tienen la misión de atender a un total de 180 mil contribuyentes en todo el país, de los cuales el 54 por ciento pertenece al Régimen de Cuota Fija, lo que hace material y técnicamente imposible el ejercicio de esta función capital del órgano administrativo tributario.
De este contingente, apenas el 2.8 por ciento se dedica a labores normativas de la fiscalización, circunstancia crítica si tomamos en consideración que el 72 por ciento de la recaudación lo aportan los Grandes Contribuyentes, que no sobrepasan las cuatrocientas empresas, especifica.
Se invierte poco
¿Cuánto invierte el país para recaudar? Según el tributarista Julio Francisco Báez dice: “mientras en América Latina los gastos de capital de las administraciones tributarias representan el 3.7 por ciento de su presupuesto, los cuales resultan “claramente insuficientes y señalan una amenaza potencial para el futuro de las administraciones tributarias”, en Nicaragua la DGI fue más allá, destinando para inversiones durante el año 2009 el 0.6 por ciento de su presupuesto y en el 2010 ¡ni un solo centavo!”
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