Lisandro López, oficial de la técnica canina de la Policía Nacional, testigo en el caso de violación agravada y asesinato en perjuicio de una adolescente encontrada muerta en el cauce del barrio Villa Venezuela, en enero pasado, confirmó ayer que el perro utilizado en la investigación “pegó” tres veces al acusado Ramiro Mejía y en dos ocasiones al procesado Carlos Flores.
Sin embargo, Luis Alberto Tenorio, abogado de Ramiro, descalificó esta prueba alegando que el oficial no cumplió con el procedimiento de Ley, el cual manda a aplicar esta técnica con seis investigados al menos y el oficial solo la hizo con los dos procesados.
“El perro entró al cuarto de Ramiro, luego se salió y nos dirigimos a la estación de Policía donde estaba el acusado. Ahí el perro se lanzó sobre el pasillo y marcó a Ramiro”, dijo el oficial.
LO QUISO MORDER
La técnica se practicó en cinco ocasiones, en tres de ellas, el perro se sentó cerca de Ramiro y se mostraba inquieto, furioso, “incluso hasta lo quiso morder. Eso significa que la persona tuvo más contacto con la víctima”, agregó el testigo.
Según la acusación de la Fiscalía, ambos acusados eran inquilinos de una tía de la víctima y supuestamente violaron a la menor en un cuarto entre las 9:00 y 11:00 de la noche del pasado 28 de enero, en Villa Venezuela, Managua.
El primero que supuestamente la violó fue Carlos Flores y luego el acusado Ramiro Mejía, quien además la asfixió. La víctima fue encontrada semidesnuda en un cauce del mismo barrio, detalla el escrito fiscal.
Las declaraciones fueron vertidas ayer durante el inicio del juicio en el Juzgado Primero Especializado en Violencia, ante la juez Fabiola Betancourt. Hasta ayer estaban programados pasar siete testigos.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A