PDVSA pierde fuerza

Caída de la producción e ingresos, ineficiencia y corrupción: la petrolera estatal PDVSA, que provee 96 por ciento de las divisas que obtiene Venezuela, retrocedió en varios indicadores de resultados en 2014.

Caída de la producción e ingresos, ineficiencia y corrupción: la petrolera estatal PDVSA, que provee 96 por ciento de las divisas que obtiene Venezuela, retrocedió en varios indicadores de resultados en 2014.

Con la menor producción de PDVSA y un alto consumo interno, en 2014 las exportaciones petroleras en Venezuela descendieron 2.8 por ciento a 2.35 millones de barriles por día y los ingresos por venta de petróleo cayeron 7.6 por ciento, a 105.271 millones de dólares, en el marco de una caída de nueve por ciento en el precio del crudo a 88.42 dólares.

“PDVSA viene teniendo problemas financieros, operacionales y de corrupción (…). Hay un mal manejo de la empresa en parte porque ha estado en función del proyecto político del chavismo y se le han venido encargando otras tareas”, como la importación y distribución de alimentos subsidiados, explicó el economista y consultor de asuntos petroleros Orlando Ochoa.

Ochoa sostiene que PDVSA sale perjudicada de la política de control de cambios, con tres tasas oficiales y una en el mercado negro, así como de la petrodiplomacia desplegada por el Gobierno, con envíos de petróleo a países aliados en condiciones preferenciales.

BUROCRACIA

En el año 2000, cuando el chavismo acababa de instalarse en el poder, la petrolera tenía poco más de 41,000 trabajadores con una producción de 3.14 millones de barriles. Para 2014 los trabajadores de PDVSA ya superaban las 115,000 personas, pero la producción es menor.

A la par de la burocracia, la corrupción también es reconocida como una pesada losa para el modelo de gestión, incluso desde el propio chavismo: el exministro de Planificación y arquitecto del control de cambio vigente en Venezuela desde 2003, Jorge Giordani, ha asegurado recientemente que miles de millones de dólares petroleros se pierden cada año por corrupción.

PDVSA ha estado envuelta en varios escándalos de corrupción. Hace varios años se descubrió la pérdida de cientos de miles de toneladas de alimentos que había importado la estatal, cumpliendo funciones fuera del área de hidrocarburos.

Otro caso fue el de un directivo medio de PDVSA detenido hace un par de meses por la policía política venezolana por “presuntamente incurrir en irregularidades administrativas en la contratación de empresas para los despachos de combustible”, según la fiscalía.

Y hace pocas semanas se divulgó una investigación en Estados Unidos y Europa a la Banca Privada de Andorra, acusada de blanquear miles de millones de dólares, varios de ellos presuntamente provenientes de fondos públicos de PDVSA.

2.78
millones de barriles de crudo por día bajó la producción de PDVSA en 2014, en comparación con 2013, un retroceso del cuatro por ciento, según datos del informe financiero auditado de la propia empresa.

Empresas públicas

Los números rojos de PDVSA se repiten en otras empresas públicas claves para la economía local, como la Siderúrgica del Orinoco o la productora de aluminio Venalum.

“Hay un claro problema con el modelo de gestión”, aseguró la economista Anabella Abadi, de ODH Grupo Consultor, quien añade que el sector público venezolano “es ineficiente” y “sufre alta burocracia”.

Sidor, que llegó a producir 4.5 millones de toneladas anuales de acero líquido después de ser privatizada en 1997, tuvo en 2014 una producción de apenas 1.03 millones de toneladas, según datos del Ejecutivo venezolano. En Venalum, la producción fue de 109,536 toneladas en 2014, cuando en 2011 habían sido 260,720 toneladas, y en 2008 unas 439,000 toneladas.

Para la directora ejecutiva de la ONG Transparencia Venezuela, Mercedes de Freitas, “el modelo resta importancia a la planificación (…). Cuando hay opacidad y poca rendición de cuentas se abren inmensos riesgos de corrupción, oportunidades para que se saque algún provecho”.

“El bolívar se ha mantenido deliberadamente sobrevaluado a 6.30 bolivares, con lo que PDVSA no cubre sus costos nacionales y eso hace que genere un déficit gigantesco en bolívares en su flujo de caja, que se lo impone también el Gobierno para poder subsidiar al resto del país con fines electorales”.
Orlando Ochoa, economista
y consultor de asuntos petroleros.

Internacionales PDVSA archivo

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