Sigue el silencio de la Policía en Rivas frente a los asesinatos y homicidios ocurridos en este departamento sureño este año. Seis ciudadanos fueron acribillados a balazos, otros tres murieron acuchillados y otro fue ultimado de dos golpes en la frente, para sumar diez muertes violentas en los primeros cuatro meses del año.
La Policía oficial ha dado su versión únicamente cuando esclareció dos crímenes: el primero, el 26 de enero, cuando fue asesinado de una estocada en el estómago Erwin Gregorio Mora Rojas de 20 años, y el presunto autor llegó a la Policía de Rivas para denunciar que había sido agredido por varios sujetos, mas no sabía que Mora Rojas había fallecido en el hospital de Rivas. Así, fue detenido cuando ponía la denuncia en la sede policial.
El segundo homicidio esclarecido fue el del joven Julio César Silva López, de 22 años, ultimado el 8 de marzo por José Venancio Rojas Wilson, de 20 años, quien llegó voluntariamente a entregarse a la Policía de Rivas, diciendo que había matado a Silva López de dos golpes en la frente que le propinó con una raja de leña y luego de matarlo lo echó a un sumidero junto con su bicicleta. El mismo homicida llevó a la Policía al lugar referido.
OCHO CASOS SIN VERSIÓN POLICIAL
LA PRENSA y varios medios locales intentaron obtener una versión del último crimen en Rivas, el asesinato de un cambista el pasado 25 de abril, pero ningún periodista logró pasar de la recepción de la Policía de Rivas.
Se intentó conocer cómo van los avances de las investigaciones policiales sobre la muerte del cambista de la zona fronteriza de Peñas Blancas, Wilber Antonio Matamoros, de 29 años, quien fue asesinado en su casa de habitación a las 7:20 p.m. del sábado. El oficial de la recepción dijo que ayer no se atendería a los medios porque los mandos se encontraban en una prolongada reunión.
Alba Marina Ugarte Cruz, viuda del cambista, dijo que hasta la tarde de ayer no había podido comunicarse con la Policía para saber más detalles de las investigaciones sobre el asesinato de su esposo, porque le tocó viajar a sus funerales hasta Malpaisillo, León y apenas estaba regresando.
¿Y EL CRIMEN DEL MILITAR?
Tampoco el crimen del oficial del Ejército, ocurrido el 15 de abril, ha sido esclarecido.
Roberto Delgadillo, padre de Rafael Ángel Delgadillo Mora, oficial de Inteligencia del Ejército de Nicaragua, asesinado a balazos, dijo que aún no había recibido información policial sobre los avances de las investigaciones de este crimen.
El Movimiento Indígena de Nicaragua también exigió a la Policía Nacional el esclarecimiento del asesinato de Gerardo Antonio Mena Duarte, presidente de la comunidad Indígena de Salinas de Nahualapa, muerto a balazos en su casa de habitación el 11 de febrero del 2015.
En el caso de Mena Duarte, al igual que en los otros casos sin esclarecer, ni siquiera se conoce quiénes son los asesinos y la Policía rivense no se pronuncia para informar aunque sea sobre el móvil de los crímenes.
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